Reverendo SOS

Cerebros adictos, corazones que anhelan

El psiquiatra y colaborador de Omnes, Carlos Chiclana, recoge, en este artículo, que fue la base de su ponencia en el ciclo «Aprendamos a amar» de una Universidad Francisco de Vitoria, los principales rasgos de las adicciones en la actualidad y diversos modos de ayudar a quien está sumido en alguna de ellas.

Carlos Chiclana·9 de noviembre de 2021·Tiempo de lectura: 4 minutos
adicciones

¿Qué es una adicción?

Es una situación patológica en la que te haces dependiente de algo para conseguir encontrarte bien y estable a corto plazo. Lo que buscas es estar bien, pero esto te desequilibra, desestructura y destruye a largo plazo. Normalmente rellena un hueco biológico, psicológico, afectivo, vital o existencial. Hay niveles de gravedad. Fumar cinco cigarros no es lo mismo que fumar veinticinco.

Una adicción es distinta de un consumo esporádico (esnifar cocaína en verano un par de ocasiones), del uso recreativo (jugar a videojuegos todas las semanas tres horas), del uso perjudicial (borracheras repetidas), o el uso problemático habitual que genera muchas consecuencias negativas (uso repetido de pornografía con alteraciones en la vida sexual).

Médicamente, para decir que alguien tiene una adicción es necesario que cumpla unas condiciones:

– Lo utilizas en grandes cantidades o le dedicas mucho tiempo (mentalmente y/o conductualmente)

– Intentas controlar pero no puedes, aunque quieras.

– Te ansías y tienes deseos irresistibles de obtenerlo

– Incumples deberes académicos, laborales, familiares o sociales

– Genera problemas (médicos, psicológicos, relacionales)

– Continúas a pesar de los problemas

– Provoca reducción o abandono de actividades importantes

– Presentas tolerancia: necesitas más cantidad o la conducta es más sofisticada o con mayor dedicación para conseguir el mismo efecto.

– Presentas abstinencia: síntomas físicos y psicológicos si no consumes.

Así, los comportamientos de la persona se vuelven automáticos y son activados por las emociones e impulsos. El control cognitivo se ve perjudicado. No se realiza autocrítica, y no repara en las consecuencias negativas.

¿A qué te haces adicto?

Principalmente a sustancias legales (nicotina, alcohol, estimulantes, fármacos relajantes o analgésicos, inhalantes, cannabis) e ilegales (cocaína, heroína, drogas sintéticas) y a conductas (apuestas, juegos de azar, sexo, compras, videojuegos, internet, trabajo, ejercicio, series, personas, sectas).

Las más frecuentes son alcohol, nicotina, trabajo, compras.

¿Qué factores se relacionan y predisponen a una adicción?

1.- Biológicos como patologías psiquiátricas (ansiedad, déficit de atención e hiperactividad, depresión); alta impulsividad y necesidad de estimulación; edad temprana en la exposición a sustancias (alcohol, nicotina) o a conductas de riesgo.

2.- Psicológicos como alta búsqueda de novedad, baja estima, baja tolerancia a emociones desagradables, pocas estrategias de regulación emocional, estilos de afrontamiento inadecuados, alta hostilidad.

3.- Vitales-experienciales como la pérdida de sentido de la vida, el hedonismo exacerbado, vacío existencial, crisis vital, carencias afectivas y relacionales, déficit espiritual, malestar personal, soledad, mentiras, incomunicación o desesperación,

4.- Ambientales como bajo nivel económico o sociocultural, problemas familiares, eventos adversos y traumáticos, abandono, falta de apoyo, o débil cohesión familiar.

¿Qué señales podemos ver en un adicto?

“Lo raro es raro, y además termina mal”, si algo te llama la atención, no lo dejes pasar, te avisa, sobre todo cuando hay varias:

1.- Biológicas: alteración en el sueño o alimentación. Irritabilidad, cambios de ánimo. Cambios en el peso.

2.- Psicológicas: engaña, da explicaciones confusas, niega los problemas, no es consciente de perder el control, lo atribuye a factores externos. lo emplea como regulador de emociones desagradables o como premio, sigue a pesar de los problemas; malestar e irritabilidad si no lo puede hacer, disminución del rendimiento académico o laboral, pérdida de interés en otras actividades sociales o lúdicas,

3.- En las relaciones: cambio en los patrones de relaciones sociales, limitadas al grupo de consumidores, aparición de nuevos amigos, aislamiento, pone en riesgo relaciones importantes.

4.- Otras señales: gastos excesivos o que no sabemos en qué han sido, robos, alteración de los horarios familiares, de los hábitos de higiene o los estilos de ocio.

Cómo ayudar a alguien con una adicción

Es necesario esperarle, hasta que sea capaz de ver la realidad porque por el engaño en que está metido, se engaña, no porque quiera mentir, sino porque todavía no sabe / puede reconocer lo que ocurre. A veces es necesario esperar a que toque fondo y estar ahí para ayudarle. Buscaremos comprender qué necesita, qué pretende conseguir mediante esa sustancia / conducta: ¿tranquilidad, ánimo, estimulación, satisfacción, evasión? Para animarle a conseguirlo de otro modo, probablemente con un profesional.

El tratamiento se ha de hacer de forma completa, no vale la mitad; integral, radical y atender a las distintas dimensiones. Como un coche que necesita las cuatro ruedas bien puestas. ¿Cuáles serían?

1.- Biológica: tratar enfermedades de fondo (depresión, ansiedad, hiperactividad), fármacos que puedan ayudar a controlar síntomas de abstinencia, la impulsividad, a disminuir el deseo / ansia. A veces requiere ingreso hospitalario para desintoxicación, mejor en centros especializados.

2.- Psicológica. Motivación para el cambio, generar esperanza de una vida mejor, de poder rehabilitar su vida, volver a disfrutar, rehumanizarse, rellenar sus carencias y desarrollar nuevos hábitos, nuevas conductas, cambiar la forma de pensar, aprender nuevas estrategias de regulación emocional y de afrontamiento. Pueden servir los grupos de ayuda como Alcohólicos Anónimos, que los hay de todas las posibilidades.

3.- Actitud personal: ayudarle a reconocer la realidad, aceptarla, ser honrado y sincero con uno mismo, asumir las responsabilidades. Se trabajará con el fondo de su identidad, qué le ocurre, para poder liberarse y retomar su proyecto de vida. Ayudarán todos los motores que puedan activarse: personal, familiar, social, espiritual, religioso.

4.- Ambiental. Será necesario un cambio de escenarios y de relaciones.

Cómo prevenir

Si pides a alguien que tenga la capacidad de decir no, controlar y poner límites y equilibrio, ayúdale a crear el órgano para que desarrolle la función. No le enseñes valores, enséñale cómo se desarrollan en virtudes encarnadas en su persona concreta.

¿Qué puedes hacer?

1.- Proteger a los menores de una exposición temprana a sustancias / conductas que puedan ser adictivas: publicidad y acceso a sustancias, casas de apuestas lejanas a colegios, límites en la red.

2.- Campañas específicas (comunitarias, publicitarias, políticas) para educar, formar e informar sobre sustancias y conductas directamente dañinas.

3.- Campañas para facilitar a familias y otros agentes de formación la educación en el uso / consumo de sustancias / conductas que pueden derivar en patología (azúcar, cafeína, videojuegos, internet, móvil, juegos azar)

4.- Formar personas libres y responsables con seguridad intelectual, ayúdales a

            – poner los pies en la realidad.

            – tener pensamiento crítico y reflexivo (conversaciones, lecturas, viajar y ver mundo)

            – diseñar proyectos a largo plazo (académicos, deportivos, aficiones)

            – desarrollar habilidades de comunicación

5.- Formar personas libres y responsables con seguridad emocional. Para esto ayudará:

            – Cohesión, afecto y seguridad en la familia.

            – Reforzar los avances. Aplaudir la perseverancia. Validar las emociones.

            – Formar en la búsqueda de la motivación para el esfuerzo y el conseguir objetivos personales

            – Aprender a espaciar la recompensa.

            – Enseñar herramientas para afrontar la adversidad, poner límites y decir no, cumplir las normas y aceptar las consecuencias de no respetarlas.

            – Potenciar su cuidado personal. Custodia de sí mismo.

            – Incorporar estrategias de regulación emocional

6.- Formar personas libres y responsables con seguridad conductual

            – Estimulación sana con intereses, aficiones, actividades.

            – Ser agradecido. Devolver lo que has recibido.

            – Enseñar a no renunciar a los valores personales

            – Formación general, cultural, intelectual.

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