El Santo Padre León XIV impulsó ayer a los jóvenes en San Marino a mantener el corazón como una ventana abierta al infinito, en pos de la belleza, bondad y vida, y pidió la defensa del espacio de la conciencia para promover la libertad. En el Meeting de Rímini, alentó a “amar siempre a la Iglesia y conservar la unidad”.
Redacción Omnes










