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La historia de “Noche de paz” (“Stille Nacht”)

“Noche de paz, noche santa”: así comienza en el idioma original uno de los villancicos más conocidos del mundo. Se canta en todos los idiomas posibles, en los cinco continentes. ¿Cuándo y cómo surgió? ¿Y quién es el compositor de tan célebre villancico? ¿Quizás el propio Wolfgang Amadeus Mozart? Echemos un vistazo al pasado de Europa: he aquí la historia de “Noche de Paz”.

Fritz Brunthaler·24 de diciembre de 2022·Tiempo de lectura: 7 minutos
Capilla conmemorativa

Capilla conmemorativa del villancico, en Oberndorf (Foto: Gakuro)

Las circunstancias históricas

Corría el año 1818. Las guerras contra Napoleón han provocado grandes penurias en el pueblo. La región de Salzburgo, un principado eclesiástico del Sacro Imperio Romano Germánico, gobernado durante siglos por un arzobispo, había perdido su independencia en 1805 y estaba completamente empobrecida. Las crónicas cuentan que multitudes de mendigos recorrían las calles de la ciudad de Salzburgo, pidiendo a la población donativos de caridad para subsistir. No sólo se dejaron sentir en la ciudad y en el campo las consecuencias de la guerra: destrucción, saqueo y muerte. 

Las disposiciones del Congreso de Viena de 1814-1815 trazan la nueva frontera entre Baviera y Austria a 20 kilómetros al norte de Salzburgo, por en medio de la ciudad de Laufen, a lo largo del río Salzach, de modo que el pequeño suburbio de Oberndorf queda separado del centro de la ciudad. Las familias se ven desgarradas y la ciudad se empobrece, pues los barqueros y los constructores de barcos pierden lo que era la base de su prosperidad desde hacía siglos, a saber, sus privilegios para el transporte de sal por el Salzach hacia el Danubio, y por él hasta Hungría. Se suceden catástrofes de inundaciones y pérdidas de cosechas, como la de 1816, que pasa a la historia como el “año sin verano”, porque la erupción del volcán Tambora, en Indonesia, tiene un impacto negativo en el clima de todo el mundo. Tiempos inciertos, pobreza, dificultades. ¿Qué puede dar esperanza?

La Nochebuena del 24 de diciembre de 1818

No hay pruebas definitivas de que los ratones hubieran roído, hasta inutilizarlos, los fuelles del órgano de la iglesia de San Nicolás, de Oberndorf. El hecho es que el órgano, que necesitaba una restauración desde hacía tiempo, ya no funciona, ¡y es Nochebuena! El párroco auxiliar Joseph Mohr, de 26 años, busca una solución para el arreglo musical de la Navidad. Lleva al organista Franz Xaver Gruber un poema navideño de seis estrofas, para que lo musicalice. Lo ha escrito en 1816 en Mariapfarr, lugar muy adentrado en las montañas de los Alpes, cuando era párroco auxiliar en ese lugar. Tal vez la representación del Niño Jesús que había en el retablo, con una llamativa cabeza rizada, le inspiró el verso de la primera estrofa: “Dulce muchacho de pelo rizado”. 

Ese mismo día, compone Gruber una sencilla melodía para dos voces y coro. “Noche de Paz, noche santa” fue cantada después de la Misa del Gallo, a la luz de las velas, a dos voces por Joseph Mohr (tenor) y Franz Xaver Gruber (bajo), junto al Belén de la iglesia -que hoy se encuentra en la ciudad de Ried, en la Alta Austria-, con el acompañamiento de Mohr a la guitarra. El árbol de Navidad era aún desconocido en aquella época, y no se generalizó hasta la primera mitad del siglo XIX, en Europa central.

Los habitantes de Oberndorf -agricultores, artesanos, barqueros- celebraban la Navidad decorando sus casas con maderas de coníferas y ramas de abeto. Luego limpiaban a fondo todas las habitaciones y recorrían todas las habitaciones y el establo con un recipiente de incienso encendido. Por la noche iban a la iglesia para la Misa del Gallo. Allí, estas sencillas gentes de Oberndorf escucharon por primera vez la canción “Noche de Paz”, e inmediatamente llegó hasta sus corazones: en aquellos tiempos de guerra, necesidad e inseguridad, era un mensaje de paz, de recogimiento y de salvación por el Niño recién nacido: “¡Jesús, el Salvador, está aquí!”.

Las personas

Joseph Mohr nació en la ciudad de Salzburgo en 1792. Era hijo ilegítimo, pero su madre no era en absoluto una mujer de vida ligera, porque en aquella época la gente sencilla sólo podía casarse si el terrateniente o las autoridades políticas lo permitían. José era una persona dotada, sobre todo musicalmente, y le ayudaron señores espirituales. Parece que por eso no tenía más alternativa que hacerse sacerdote. Nunca permaneció mucho tiempo en un mismo lugar como pastor, quizá también por su frágil salud, sobre todo de los pulmones. En Oberndorf sólo estuvo dos años, de 1817 a 1819.

Debido a su propia experiencia, como sacerdote estuvo siempre atento a los pobres. Cuando fue acusado de comprar un corzo a un cazador furtivo, se justificó diciendo que era para los más pobres. En Wagrain, vendió su vaca para que los niños pudieran comprar libros de texto. Siendo párroco le gustaba estar con la gente, se sentaba con ellos en la posada, tocaba la guitarra que a menudo llevaba consigo. No vivió para conocer la fama de su canción: murió en 1848 a consecuencia de una parálisis pulmonar, y está enterrado en Wagrain. No se sabe exactamente qué aspecto tenía, porque no se ha conservado ninguna foto suya.

Franz Xaver Gruber tuvo, en algunos aspectos, una vida algo más fácil que Mohr. Nació en 1787 en la localidad de Hochburg, en Salzburgo. Gracias a su talento musical -según la tradición, ya tocaba el órgano en la iglesia a los 12 años-, logró convencer a sus padres y, si no fue músico profesional, se convirtió en profesor e intérprete de música, especialmente de órgano. En 1816 era profesor de escuela primaria y organista en Arnsdorf, un pequeño pueblo a tres kilómetros al norte de Oberndorf, y luego también asistente de organista en Oberndorf.

De sus tres matrimonios -las esposas habían ido muriendo- tuvo doce hijos, de los que sólo sobrevivieron cuatro. Quizás su amor por la música también le ayudó a superar estas pérdidas, porque para él “Noche de Paz” no fue al principio su gran obra: compuso varias misas, que en la actualidad han sido publicadas. En 1854 contribuyó de forma decisiva a aclarar la autoría de “Noche de Paz”, cuando se había asumido que la música podría proceder de Michael Haydn, que había sido compositor de corte en Salzburgo y hermano menor del más conocido Joseph Haydn. En respuesta a una consulta de la Real Capilla de la Corte Prusiana sobre los autores de la canción, mencionó a Joseph Mohr y a él mismo, y señaló a la composición de la canción el 24 de diciembre de 1818. Franz Xaver Gruber murió en 1863 y está enterrado en Hallein.

La canción

Cuando “¡Noche de paz, noche santa!” sonó por primera vez en la noche del 24 de diciembre de 1818, nadie, ni siquiera sus dos creadores Gruber y Mohr, podía imaginar que llegaría a ser tan conocida y popular. Una melodía sencilla, ajustada a las instrucciones de las autoridades eclesiásticas para el cultivo de los cantos religiosos en aquella época, en compás de 6/8, para dos voces y coro. No se trata de un himno litúrgico en sentido estricto, por lo que pronto se introdujo en los hogares de la clase media para la celebración festiva de la Navidad, a lo que también contribuyó el uso de la lengua culta en lugar del dialecto. La melodía tiene rasgos tanto de canción pastoril como de canción de cuna, y ambos se encuentran en el tipo melódico “siciliano”, del que son características la melodía dulce y el ritmo oscilante.

Al principio se consideraba una “canción tirolesa”, porque el organero Mauracher, del Zillertal, en el Tirol, que se ofreció a restaurar el órgano en Oberndorf en 1824, lo llevó a su tierra natal. Varias familias de cantantes del Zillertal difundieron la canción: se dice que la familia Rainer la cantó allí ya en la Navidad de 1819, y tres años después también para el emperador Francisco I de Austria y su invitado de Rusia, el zar Alejandro. La familia Strasser, también del Zillertal, fabricaba guantes y combinaba presentaciones en ferias con actuaciones musicales. Está demostrado que los cuatro niños Strasser cantaron “Noche de Paz” en Leipzig en las Navidades de 1831.

Los viajes que hacía para cantar la familia Rainer los llevaron hasta Nueva York, donde “Noche de Paz” se escuchó por primera vez en 1839. La canción se difundió todavía más por su inclusión en diversas colecciones y entre los himnos litúrgicos protestantes, lo que se explica porque la letra de la canción subrayaba menos la fuerte devoción católica a María que era habitual en las Navidades de la época. En el siglo XIX hubo incluso voces críticas de clérigos católicos: sobre el texto, porque decían que era sentimental y de poco gusto, por lo que no podía captar el misterio de la Navidad; sobre la melodía, porque era plana y monótona, y porque otros himnos religiosos eran preferibles. Pero eso no pudo impedir que se extendiera por todo el mundo.

Hoy

La iglesia de San Nicolás, donde se oyó por primera vez “Noche de Paz”, fue demolida a principios del siglo XX debido a las constantes inundaciones y al peligro de hundimiento. En sustitución se levanta desde 1937 la capilla memorial octogonal Gruber-Mohr en un lugar seguro de Oberndorf.

Existen traducciones y versiones de la canción en más de 320 idiomas y dialectos. Normalmente se cantan las estrofas primera, segunda y sexta.

En los lugares donde nacieron y trabajaron Gruber y Mohr, en Salzburgo y en la Alta Austria, hay museos y monumentos conmemorativos de “Noche de Paz”. Pero también en otros lugares, incluso en los Estados Unidos, en Frankenmuth, Michigan, hay un extenso archivo relacionado con la canción, donado por la familia Bronner, y en la propiedad contigua hay placas con la letra de “Noche de Paz” en 311 idiomas.

En 2004, se dio a un asteroide el nombre de “Gruber-Mohr”. En 2011, “Noche de paz, noche santa” fue reconocida por la UNESCO como patrimonio cultural mundial inmaterial.

El texto original en alemán, y el texto en traducción al español

A continuación reproducimos el texto original de “Noche de paz”, así como una traducción privada directa, sin rimas ni adaptaciones.

Texto original de Joseph Mohr en alemán

1. Stille Nacht! Heilige Nacht! Alles schläft; einsam wacht Nur das traute heilige Paar. Holder Knab im lockigten Haar, Schlafe in himmlischer Ruh! Schlafe in himmlischer Ruh!

2. Stille Nacht! Heilige Nacht! Gottes Sohn! O wie lacht Lieb´ aus deinem göttlichen Mund, Da uns schlägt die rettende Stund`. Jesus in deiner Geburt! Jesus in deiner Geburt!

3. Stille Nacht! Heilige Nacht! Die der Welt Heil gebracht, Aus des Himmels goldenen Höhn Uns der Gnaden Fülle läßt seh´n Jesum in Menschengestalt, Jesum in Menschengestalt

4. Stille Nacht! Heilige Nacht! Wo sich heut alle Macht Väterlicher Liebe ergoß Und als Bruder huldvoll umschloß Jesus die Völker der Welt, Jesus die Völker der Welt.

5. Stille Nacht! Heilige Nacht! Lange schon uns bedacht, Als der Herr vom Grimme befreit, In der Väter urgrauer Zeit Aller Welt Schonung verhieß, Aller Welt Schonung verhieß.

6. Stille Nacht! Heilige Nacht! Hirten erst kundgemacht Durch der Engel Alleluja, Tönt es laut bei Ferne und Nah: Jesus der Retter ist da! Jesus der Retter ist da!

Traducción privada en español

1. ¡Noche de silencio! ¡Noche santa! Todo duerme; únicamente la santa pareja vela en soledad. ¡Dulce niño de pelo rizado, duerme en celestial reposo! ¡Duerme en celestial reposo!

2. ¡Noche de silencio! ¡Noche santa! ¡Hijo de Dios! ¡Oh, cómo ríe el amor en tu boca divina, cuando suena para nosotros la hora salvadora, Jesús, en tu nacimiento! ¡Jesús en tu nacimiento!

3. ¡Noche de silencio! ¡Noche santa! La que trajo la salvación al mundo, desde las alturas doradas del cielo nos deja ver la plenitud de la gracia, ¡a Jesús en forma humana, a Jesús en forma humana!

4. ¡Noche de silencio! ¡Noche santa! Donde hoy se derramó todo el poder del amor paternal, y como un hermano abrazó Jesús con benevolencia a los pueblos del mundo, Jesús a los pueblos del mundo.

5. ¡Noche de silencio! ¡Noche santa! Habiendo pensado desde hace mucho tiempo en nosotros, cuando el Señor libera de la ira, en el tiempo remoto de los padres prometió indulgencia a todo el mundo, prometió indulgencia a todo el mundo.

6. ¡Noche de silencio! ¡Noche santa! Dado a conocer primero a los pastores por el Aleluya de los ángeles, resuena con fuerza a lo largo y a lo ancho: ¡Jesús, el Salvador, está aquí! ¡Jesús, el Salvador, está aquí!

El autorFritz Brunthaler

Austria

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