Cada año, cuando los fieles colaboran con la Colecta por los Santos Lugares de Tierra Santa, su generosidad se transforma en ayuda concreta y esperanza real. El dinero entregado no solo sirve para custodiar los lugares santos, sino también para sostener obras sociales y educativas que protegen la vida y la dignidad de las comunidades cristianas locales.
El Hogar Franciscano de Niños de Belén es un ejemplo vivo de ello: una iniciativa de la Custodia de Tierra Santa donde las donaciones se convierten en educación, atención médica, acompañamiento humano y un futuro posible para niños y jóvenes que han conocido el dolor demasiado pronto.
A pocos pasos de la Basílica de la Natividad, el hogar dirigido por Sandro ha dejado de ser una institución para convertirse en un Belén viviente donde un auténtico espíritu de familia es el verdadero escudo contra la tragedia. En este refugio, la unión es tan profunda que el equipo y los niños han tejido una red de pertenencia que desafía la lógica del conflicto. «Somos una familia y, si nos pasa algo, nos pasa juntos», es el sentimiento que impera en una casa donde la cotidianidad se celebra en los detalles más sencillos, como los niños enseñando a hablar a un loro que se ha convertido en un miembro más de este hogar singular.
Este vínculo ha obrado lo que los adultos de la zona describen como una «gracia especial»: la ausencia total de miedo en los más pequeños a lo largo de los dos años de guerra. Mientras el cielo se teñía con el rastro de las bombas que pasaban sobre sus cabezas, los niños de Sandro dormían «a pierna suelta», asombrando a los mayores con su serenidad. Su secreto, cuentan con emoción, es la cercanía física de la capilla: «Estamos al lado de Jesús», repiten con la certeza de quien sabe que la presencia de la Eucaristía en su propia casa convierte cualquier sótano en un refugio inexpugnable. Para ellos, estar en familia y estar con Dios es, literalmente, la misma cosa.
Los orígenes
El Hogar Franciscano de Niños de Belén es uno de los muchos servicios sociales que ofrece la Custodia de Tierra Santa al servicio de la comunidad cristiana local. Fundado en el año 2007 como afiliado del Colegio Terra Sancta, este Hogar nació con una misión clara: abrir una nueva ventana de esperanza y tender un puente hacia un futuro más digno y luminoso para niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Entre las muchas historias que reflejan la misión del Hogar, destaca la de un joven que, tras siete años de silencio, logró retomar el diálogo con su madre. Este proceso de reconciliación familiar simboliza una de las misiones más profundas del Hogar Franciscano de Niños: no sólo acoger y cuidar, sino también sanar heridas, reconstruir vínculos y ayudar a las familias a caminar juntas nuevamente.
Bajo el lema “El hogar no es sólo el lugar donde vives, sino el lugar donde te comprenden”, el Hogar se encuentra en la ciudad de Belén, a pocos pasos del lugar del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo.
Está especialmente equipado para acoger a niños y adolescentes de entre 7 y 18 años que, por diversas razones, se han visto inmersos en contextos de dolor y sufrimiento. Entre las causas se encuentran la orfandad, el abandono, la desatención derivada del divorcio, el consumo de drogas en el entorno familiar, el maltrato físico y emocional, así como otros graves problemas socioeconómicos que afectan a la comunidad cristiana palestina.

El presente
Actualmente, el Hogar acompaña a unos 30 niños, de los cuales 12 residen de manera permanente en la casa. La Custodia se encarga de cubrir todas sus necesidades: educación, alimentación, atención médica, medicinas, ropa y acompañamiento diario. Un equipo de entre 10 y 13 personas —educadores, profesores, personal de cocina y limpieza— está presente de forma constante para garantizar un ambiente familiar y protector.
Los niños del Hogar Franciscano asisten al Terra Sancta School de Belén, un colegio gestionado por los franciscanos que acoge a más de 1.300 alumnos de la ciudad y sus alrededores. El Hogar fue creado para cuidar y acompañar a niños cristianos con serias dificultades sociales, psicológicas y económicas. Más que un simple refugio, ofrece un entorno seguro, estable y acogedor, donde se atienden sus necesidades educativas, espirituales y humanas. El objetivo es favorecer su crecimiento personal, su adaptación social y su formación integral, preparándolos para convertirse en jóvenes responsables y comprometidos.
Si desea colaborar con el Hogar de Belén puede hacerlo por transferencia bancaria al Franciscan Boys Home. IBAN NO: PS79 ARAB 0000 0000 9050 7285 0053 0. Arab Bank p.l.c Bethlehem branch, swift code: ARABPS22050.




