Euphrasie Kouassi Yao recibió el 3 de marzo el premio Harambee 2026 a la promoción e igualdad de la mujer africana. Recibió este premio por sus más de 35 años dedicados a la promoción de la mujer, la paz y el bienestar comunitario. Además, ha sido nombrada recientemente como Embajadora Mundial para la Paz y es la única mujer que ocupa una Cátedra Unesco en su nación.
La galardonada es una de las figuras más influyentes de Costa de Marfil en el desarrollo y la promoción de la mujer y la familia. Actualmente es ministra asesora del presidente Alassane Ouattara en Costa de Marfil y cuenta con una sólida trayectoria tras liderar la cartera de Promoción de la Mujer, la Familia y la protección de la Infancia. Así, en su discurso dejó claro que «África está llena de talento».
Euphrasie sostiene que ninguna sociedad puede alcanzar su máximo potencial si excluye las competencias de la mujer, que es la mitad de la población: «estoy convencida de que donde se pida a las mujeres participar en la toma de decisiones junto a los hombres, las naciones prosperarán, el crecimiento crecerá, el desarrollo inclusivo y sostenible echará raíces y la paz florecerá. Ya no es momento de dudar».
«Nuestra lucha no está dirigida contra los hombres – al contrario, se libra junto a ellos. Este es el significado de nuestras acciones a favor de la «Masculinidad positiva». Nuestro enfoque no genera exclusión, fomenta la cooperación. Rechaza la dominación para lograr equilibrio, equidad y paz» aclaró.
¿Cómo ha sido el camino de Euphrasie?
Euphrasie comprendió pronto que las mujeres no carecían de capacidades ni de voluntad: solo necesitaban confianza, formación, herramientas y participación real en todos los niveles del desarrollo. Tras su experiencia como profesora en el Lycée de Jeunes Filles y más tarde como ejecutiva en el Ministerio de la Mujer, decidió aportar soluciones concretas. Viajó para formarse en enfoques de género y creó dos herramientas clave.
La primera fue el Enfoque de Género y Desarrollo, una brújula estratégica inspirada en valores africanos para identificar desigualdades y diseñar políticas públicas equitativas. Sus resultados se reflejaron en Costa de Marfil, cuyo avance en la reducción de la brecha de género fue reconocido por el Foro Económico Mundial y el Banco Mundial, especialmente en educación, donde la paridad escolar mejoró notablemente.
La segunda herramienta fue COFA (Concienciación, Formación, Acción): «nuestra palanca para la transformación comunitaria: es la herramienta que va al corazón de las aldeas y barrios, que convence, que entrena, que pone en marcha…. transforma las conciencias donde surgen conflictos». Con ella logró, por ejemplo, que los hombres de Diatokro incluyeran a las mujeres en la gestión del agua. Más tarde integró la agenda de Mujeres, Paz y Seguridad de Naciones Unidas y contribuyó a que su país adoptara el primer plan nacional africano en este ámbito.
Impulsó también el Compendio de Habilidades Femeninas (COCOFCI), que reúne a miles de mujeres líderes y fue reconocido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la UNESCO. Convencida de la transmisión intergeneracional, formó a centenares de directivos en ingeniería de género y creó programas universitarios para afrontar retos como el cambio climático.
Guiada por un deseo profundo de paz, entendió que esta solo es posible con igualdad de oportunidades. Por ello fundó CREA-PAIX, una iniciativa de paz comunitaria que hoy actúa en cuatro continentes y ha impactado a millones de personas, promoviendo el liderazgo de mujeres y jóvenes como base de un desarrollo justo y duradero.
Premio Harambee 2026
Con todo esto, Euphrasie expresó su deseo de que el Premio Harambee 2026 se convierta «en un movimiento, una conciencia colectiva y una dinámica. Por ello, he decidido redistribuir su dotación a favor de jóvenes sedientos de conocimiento y de mujeres rurales que necesitan apoyo para transformar sus comunidades».
El premio financiará un programa de mentorización en la región de Gbeke, donde 50 emprendedoras consolidadas acompañarán y guiarán a 50 mujeres en el fortalecimiento de su autonomía económica y el éxito de sus propios modelos de negocio.
Asimismo se pondrá en marcha un proyecto educativo diseñado para cultivar los valores de resiliencia, dignidad y excelencia en las nuevas generaciones. Esta iniciativa alcanzará a 350 alumnas de secundaria, quienes fortalecerán su formación integral y liderazgo a través del fomento de la lectura y la participación en un certamen literario de alto nivel.
Euphrasie concluyó su discurso con un «viva»: «Viva la solidaridad femenina. Vivan las habilidades femeninas. Viva la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, niñas y niños. Viva Harambee. Viva África, la cuna de la humanidad. Larga vida a la humanidad reconciliada. Viva la paz en el mundo«.





