Francesco Possenti, que tomó el nombre de Gabriel de la Dolorosa, nació en Asís en 1838, en una familia acomodada y fue el undécimo de trece hermanos. Desde pequeño aprendió a rezar de la mano de sus padres, que le transmitieron una fe fuerte. Se trasladaron a Spoleto y cuando apenas tenía cuatro años, murió su madre y su educación quedó en manos de su padre, Santos. Siendo adolescente tenía un óptimo rendimiento escolar.
La muerte de su hermana María Luisa le marcó profundamente, y se planteó la posibilidad de la vida religiosa. El 22 de agosto de 1856, según los pasionistas, escuchó con claridad durante una procesión que la imagen de María Santísima le dirigía unas palabras: “Francisco, esta vida no es para ti”. Quince días después, contando con 18 años de edad, se dirige a Morrovalle para entrar con los pasionistas.
San Gabriel de la Dolorosa compartió con sus familiares la alegría de la llamada de Dios: “La alegría que siento dentro de esta casa es incalificable en comparación a la diversión que tenía afuera. No cambiaría ni un cuarto de hora transcurrido aquí por todos los espectáculos de Spoleto». Profesó los votos religiosos en la congregación de la Pasión de Jesucristo, aumentó su devoción a la Madre de Dios y se dedicó a los pobres. Falleció con 24 años por tuberculosis, antes de su ordenación.
Valiente en la persecución
Santa Ana Line, viuda de Londres en el reinado de Isabel I (siglos XVI-XVII), ofreció refugio a sacerdotes católicos, lo que la llevó al martirio. Es recordada en Inglaterra por su valentía en tiempos de persecución: fue ejecutada en Tyburn, Londres. Junto a ella, fueron martirizados los presbíteros Marcos Barkworth, de la Orden de San Benito, y Roger Filcock, de la Compañía de Jesús. Fue canonizada por san Pablo VI en 1970 junto con el resto de los Cuarenta Mártiresde Inglaterra y Gales.