Les presento a Ciro, un joven colombiano que desde hace muchos años está consagrado a María y san José, un hombre de profunda fe que ha encontrado la manera de combinar su pasión por la tecnología con su deseo de servir a Dios. Esposo, y padre de dos pequeñas, Ciro ha dedicado su vida a la evangelización, especialmente en el mundo digital. Tras estudiar en un colegio calasancio y colaborar en una universidad jesuita, Ciro se trasladó a Francia, donde trabajó y obtuvo una maestría en logística y comercio internacional. A su regreso a Colombia, participó en un voluntariado social con los marianistas en Brasil. En 2007 contrajo matrimonio y se mudó a China, donde culminó un MBA y desarrolló su labor como catequista. Posteriormente vivió en Portugal, y fue allí, en 2017, donde decidió dar un giro radical a su vida. Dejó su trabajo en la empresa, fundó AMEN y se entregó por completo al Señor.
Contacto en la era digital
AMEN es una plataforma digital que busca acercar la Iglesia a las personas a través de la tecnología. Facilita el contacto entre sacerdotes y religiosos de todo el mundo que se conectan a la plataforma para ofrecer consuelo, guía, y consejo a quienes lo necesitan, las 24 horas del día.
Impacto real
Con más de 20.000 ayudas espirituales brindadas, 1.300 sacerdotes registrados y miles de usuarios en todo el mundo, AMEN se ha convertido en una herramienta que está influyendo realmente en la evangelización digital.
Ciro, como su fundador, ha sido testigo de cómo la plataforma ha ayudado a personas a superar momentos difíciles, regresar a la fe e incluso ingresar al seminario.
“Los testimonios son muchos, personas pensando en suicidarse que se arrepienten con una palabra de aliento, personas que no tienen a su alcance un sacerdote y logran salir de dudas, personas que no quieren conversar con uno cara a cara, que les da pena pedir consejos, que han regresado a la fe católica, y personas que han ingresado al seminario gracias a AMEN, entre otros”, comenta.
Consejos y apoyo económico
Vale la pena resaltar que la ayuda no se queda en la consejería, sino que se amplía a las personas. Con el dinero recaudado por los servicios que presta AMEN, se ayuda económicamente a sacerdotes y religiosos consagrados, activos o con dispensa que necesitan dinero para subsistir.
Ciro es un ejemplo de cómo la tecnología puede ponerse al servicio de la fe. Su trabajo con AMEN y sus otras iniciativas demuestran que la evangelización en el mundo digital es posible y necesaria.