Evangelización

Beato Trojanowski (Auschwitz), y mártires en Japón, China y Alejandría

La liturgia católica celebra el 28 de febrero a varios santos y beatos. Entre ellos, el beato polaco Timoteo Trojanowski, muerto en Auschwitz; los beatos mártires de Unzen, laicos japoneses, y los también mártires de Alejandría; el misionero francés san Augusto Chapdeleine, martirizado en China; san Hilario, Papa, o el anacoreta san Román.  

Francisco Otamendi·28 de febrero de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos
Foto supervivientes Auschwitz.

Supervivientes en Auschwitz-Birkenau en 1945 en Oswiecim, Polonia, donde se estima que perecieron más de un millón de personas (Foto OSV News/Archivos Yad Vashem vía Reuters).

El beato Timoteo Trojanowski nació en Sadlowo (Polonia) el año 1908, de familia humilde, por lo que apenas pudo ir a la escuela y pronto se puso a trabajar. A los 22 años vistió el hábito franciscano entre los Conventuales de Niepokalanów, donde trabajó en la redacción de ‘El Caballero de la Inmaculada’, en el reparto de los periódicos franciscanos y en la enfermería.

En octubre de 1941 fue arrestado, y deportado al campo de exterminio de Auschwitz, donde a pesar de las durísimas condiciones, consolaba y exhortaba a la confianza en Dios a los prisioneros, informa el Directorio franciscano. Por las durísimas condiciones de la prisión, a los dos meses contrajo una pulmonía y murió el 28 de febrero de 1942. Es uno de los mártires de la II Guerra Mundial beatificados por san Juan Pablo II en 1999.

Laicos japoneses martirizados

Los beatos mártires de Unzen son 16 laicos japoneses de la diócesis de Funai, martirizados en los sulfatos del monte Unzen de Nagasaki el 28 de febrero de 1627, y beatificados el 2008 en un grupo de 188 mártires, encabezado por el samurai Pablo Uchibori. Casi todos habían sufrido anteriormente cárcel y torturas. Algunos eran descendientes o familiares de mártires, catequistas que habían hospedado a misioneros ocultos, arriesgando su vida. Pablo Uchibori murió diciendo: “Alabado sea el Santísimo Sacramento”.

Mártires de Alejandría: se contagiaron de la peste

A los santos mártires de Alejandría se les llama también “mártires de la peste”. El año 262, la peste asoló la ciudad de Alejandría y causó miles de muertos. Un grupo numeroso de cristianos, sacerdotes, diáconos y laicos asistieron sin reparos a los apestados, prestándoles servicios en la muerte y también después, y se contagiaron y murieron mártires. San Dionisio, obispo de Alejandría, lo cuenta en una carta. 

El sacerdote francés san Augusto Chapdeleine, nacido en La Rochelle en 1914, ingresó en 1851 en la Sociedad de Misiones Extranjeras de París. Al año siguiente embarcó hacia la misión de Guangxi (China), a la que llegó en febrero de 1854, tras prepararse y superar muchas dificultades. Fue encarcelado en China con falsas acusaciones, y un mandarín hizo encerrarlo en una pequeña jaula. Ya muerto, fue decapitado. La Iglesia le canonizó el año 2000. (En los años bisiestos, su memoria se celebra el 29 de febrero).

El autorFrancisco Otamendi

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