Editorial

Debatir sobre laicidad

Omnes·7 de abril de 2021·Tiempo de lectura: 2 minutos

Hace pocas semanas terminó la visita del Papa a Irak, con tantos momentos significativos que han quedado bien impresos en la memoria histórica del mundo; a los principales se refiere una columna de opinión en este número. Uno de esos momentos singulares fue la oración “de los hijos de Abraham”, pronunciada por Francisco en presencia de varios representantes musulmanes y en unión ideal, también, con los creyentes del judaísmo, precisamente en la ciudad de Ur, de donde partió Abraham. Pidió el Santo Padre que Dios “nos haga instrumentos de reconciliación, constructores de una sociedad más justa y más firme”. 

Aludía así el Papa al papel -y la responsabilidad- que tienen las religiones en la edificación del orden social, naturalmente desde su perspectiva propia, que no es exclusivamente terrena. En efecto, la religión no es una cuestión tan sólo privada o interna, escondida en la conciencia de los creyentes, sino que tiene una consustancial dimensión externa y colectiva. También hace tres años, asimismo en un contexto interreligioso, hablaba el Papa de la actualidad de este planteamiento “frente a esa peligrosa paradoja que persiste en nuestros días, según la cual por un lado se tiende a reducir la religión a la esfera privada, sin reconocerla como una dimensión constitutiva del ser humano y de la sociedad y, por el otro, se confunden la esfera religiosa y la política sin distinguirlas adecuadamente” (El Cairo, 28 de abril de 2017). Esos son precisamente los dos extremos a los que termina conduciendo, en la práctica, el laicismo. 

Pero existen otras maneras de conformar y encauzar normativamente la aportación de las religiones a la vida social que evitan esos riesgos. Es el caso de lo que suele llamarse “laicidad”, de la que es ejemplo la Constitución española; ésta, más concretamente, lo ha formulado de un modo que el Tribunal Constitucional ha llamado “laicidad positiva”. Concuerda con lo señalado por otros sistemas democráticos, sea porque así lo definen de manera expresa sus textos constitucionales, o también como resultado de una prudente reconducción de planteamientos originariamente menos colaborativos con las confesiones religiosas.

Omnes ha organizado un Foro para tratar de estas cuestiones y sus traducciones prácticas. Han participado representantes destacados del catolicismo (el Secretario General de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello) y del judaísmo (don Isaac Querub, de las comunidades judías), moderados por la profesora Montserrat Gas. El diálogo no sólo ha contribuido a aclarar conceptos teóricos, sino que también da luz y aporta argumentos sobre debates y propuestas de mucha actualidad. Los interesados pueden verlo en cualquier momento en YouTube.

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