Cómo ayudar a un amigo que ya no quiere vivir

La ONU ha mostrado preocupación por el incremento de adolescentes que se quitan la vida. Se trata de un problema de salud pública que requiere atención inmediata.

26 de septiembre de 2023·Tiempo de lectura: 2 minutos
Amigos

(Unsplash / Mattheus Ferrero)

Adolfo es un joven de 19 años que acaba de perder a un amigo de la misma edad. La causa: suicidio.

Tan sólo el escuchar esta palabra se eriza la piel. Es una cruda realidad que estremece el alma. Adolfo y sus amigos están impactados con este acontecimiento para el que no encuentran explicación. Algunos de ellos han hablado de hacer algo al respecto y salir del dolor y la confusión con acciones concretas.

La ONU ha mostrado preocupación por el incremento en las cifras de adolescentes que se quitan la vida a nivel mundial. Se trata de un problema de salud pública que requiere atención inmediata.

Es imperante favorecer la salud mental. Los expertos recomiendan fortalecer los lazos familiares en el amor y la atención. Asimismo, desalientan el consumo y el uso de violencia y de los vicios en general. 

Debemos considerar que se han registrado casos de suicidio sin factores externos que pudieran detonarlos, pero debe saberse que 10 % de los adolescentes padecen depresión endógena y no se les da la atención y el tratamiento adecuados.  

¿Qué podemos hacer frente a esta realidad?

  • Prepararnos en el tema y tener a mano los teléfonos de ayuda profesional en nuestra ciudad o país. En Estados Unidos se puede marcar el 988. Platicar sobre el tema. Profundizar sobre el sentido y valor de la vida.  
  • ¡Sembrar ilusión! “La Ilusión no es el contenido de la felicidad pero sí su envoltorio”, afirma Julián Marías. Tener ilusiones es vivir hacia adelante mirando hacia el porvenir y en consecuencia tener metas. La ilusión llama al optimismo que es base fundamental para la salud mental
  • Provocar reuniones de amigos con fines altruistas, no convivencias con exceso de sensaciones, sino otras que alienten lo más noble que hay en sus corazones. Alegría y servicio son dos virtudes que deben protagonizar los ambientes juveniles.
  • Bajar el tiempo de consumo de pantallas y acceder a ellas sólo con fines específicos de estudio o de alimento positivo para la mente.
  • Es importante la ayuda profesional, pero lo es aún más la vida familiar en armonía. Cuando esto no se da, el grupo de amigos se convierte en factor fundamental de autoestima y autovaloración. Como amigos, estén mas pendientes unos de otros, dense tiempo, conversación y cariño. 
  • Buscar a Dios. Son muchos los que llenan las ansias del alma humana al encontrarse con un Dios bueno que les ama incondicionalmente. 

Nuestro mundo vive un ateísmo práctico que decepciona a jóvenes y adultos. ¡Es necesario volver a Dios! Empecemos a orar en familia y mostremos la belleza de la fe con nuestro ejemplo. 

El Papa Francisco en su exhortación apostólica “Amoris Laetitia”, nos instruye: 

Los padres que quieren acompañar la fe de sus hijos están atentos a sus cambios, porque saben que la experiencia espiritual no se impone sino que se propone a su libertad. Es fundamental que los hijos vean de una manera concreta que para sus padres la oración es realmente importante. Por eso los momentos de oración en familia y las expresiones de la piedad popular pueden tener mayor fuerza evangelizadora que todas las catequesis y que todos los discursos. Quiero expresar especialmente mi gratitud a todas las madres que oran incesantemente, como lo hacía Santa Mónica, por los hijos que se han alejado de Cristo. (Amoris Laetitia, 288).

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