Testimonios, música, familias y una Adoración al Santísimo en la que se prevé que participen miles de personas. Aunque este tipo de eventos es relativamente común en países como Estados Unidos, donde SEEK se ha consolidado como una de las citas de evangelización católica más importantes, no es habitual en España.
El 12 de enero de 2026, el Movistar Arena, en el centro de Madrid, acoge Llamados, “una jornada de alabanza, oración, música, testimonios y comunión, para preparar el camino hacia el año 2033, fecha en la que se conmemorarán los 2.000 años de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.”
Omnes ha podido hablar con uno de sus organizadores, José María Sánchez de Lamadrid, el párroco de Santo Domingo de la Calzada de Algete, que ha compartido los orígenes y el sentido de un encuentro histórico.
Para llegar a Llamados, el evento que quiere reunir a miles de personas en Madrid para adorar a Cristo y fortalecer la fe, ha habido un camino previo, ¿cuál ha sido?
–El principio de estas cosas siempre es el Señor. Él nos inspira y hacemos lo que podemos para responder. En nuestro caso, en 2013 empezamos un proceso de renovación en la parroquia de Santo Domingo de la Calzada y la Inmaculada de Algete. Lo hicimos tomando Alpha como motor de esta renovación. Habíamos empezado en 2011 con este método y ya en 2013 estaba asentado. En su programa, Alpha cuenta con una sesión de sanación, que es, en el fondo, el método de Jesús: Jesús anuncia el Evangelio, no en teoría, sino que se manifiesta en hechos. Como le recuerda a Juan Bautista cuando le pregunta si es el Mesías “los cojos andan, los ciegos ven, los pobres son evangelizados”. El método de Jesús, empieza por la palabra, por el anuncio explícito del mensaje: sus discursos, sus palabras; y luego sus hechos. Palabras y obras.
2013 también era el Año de la Fe que había convocado el Papa Benedicto XVI. Con motivo del Sínodo de la Nueva Evangelización, hicimos una semana de evangelización que coincidió con la elección del Papa Francisco.
Fue en esa semana de evangelización cuando nos planteamos cómo dar respuesta al sufrimiento humano de los mayores, las personas solas… Surge un primer experimento: el de una Adoración al Santísimo en la que se presentan los sufrimientos de las personas. A partir de octubre de 2013 empezamos a hacerlo todos los primeros lunes de mes. Esta oración de misericordia ha ido evolucionando desde entonces. El Señor nos ha ido inspirando y la hemos ido puliendo, afinando, modificando cosas y, cada vez, viene más gente. En la pandemia, además, se disparó el canal Youtube y hoy tenemos una Adoración en la que participan unas 800 personas presencialmente y hay unas 1500 conexiones aproximadamente de España y de otras partes del mundo. 3000 personas rezando al Señor.
El año pasado, ante el Año Jubilar de la Esperanza, nos preguntamos, ¿por qué no hacemos una gran oración de misericordia? Queríamos hacer algo grande como cierre del Jubileo del 2025 e inicio del camino a 2033, el 2000 aniversario de la muerte y resurrección del Señor, Pentecostés y el comienzo de la Iglesia. una efeméride que, probablemente, como dicen muchos, sea el evento del siglo y muchas realidades en la Iglesia están focalizando ahí su tarea.
¿A quien podremos ver en Llamados y por qué han pensado en ellos?
–El cineasta Juan Manuel Cotelo y Olatz Elola, creadora de Blessings van ser los maestros de ceremonias, los presentadores. Por la parte musical, tendremos a Hillsong España, considerados como una de las bandas de música cristiana más famosas e influyentes del mundo y allí estarán Quique Mira y María Lorenzo, Casilda Finat y René ZZ como invitados. Y vienen sin percibir nada. Con ellos tendremos una especie de panel de experiencias, para poder sacar ideas.
Y, por supuesto, Nicky Gumbel, el iniciador de Alpha. Escuchar a Gumbel es una pasada. Es un hombre de una grandísima fe y, aunque no es católico, por ejemplo, el año pasado terminó pidiendo una oración por el cónclave en la Leadership Conference. Hay un gran sentimiento de unidad.
En España tenemos quizás una experiencia de ecumenismo más pequeña. Yo tengo bastantes amigos de distintas confesiones cristianas y son personas de una fe brutal. En el fondo, nos une mucho más que lo nos separa y podemos hacer muchas cosas juntos; sobre todo, en esta parte del primer anuncio, como recuerda Rainiero Cantalamessa y también lo ha recordado el Papa León XIV en su reciente viaje a Turquía,
Nicky Gumbel no viene a hablar de Alpha, viene a hablar de evangelización, de que el mundo conozca a Jesús. Él quiere llegar a 100 millones de personas por medio de Alpha y en este sueño está centrando sus últimos años de vida. Es una de esas personas visionarias, que sueñan a lo grande.
En la parte de la Adoración al Santísimo creo que, aparte de las JMJ, no hemos tenido en España nunca una adoración tan multitudinaria. Y eso también queremos ofrecerlo. Que sea una ocasión para orar todos juntos. Que nos ayude a ver que no estamos solos, que hay muchas más gente de todas las edades, niños, jóvenes, adultos, etc, porque el evento tiene esa perspectiva familiar. Además tendremos el apoyo musical del grupo de música católica Salve.
¿Cómo se llega a una “locura” como la de escoger como sede el Movistar Arena?
–Nosotros vamos muy de manos de Alpha y Nicky Gumbel siempre habla de regalar algo especial a Dios en 2033. Así surgió Llamados: queríamos un sitio grande, para que pudieran venir quienes no tienen la posibilidad de ir a la Oración de Misericordia de manera habitual y pensamos en ofrecer algo más. Hablamos con Mons. Antonio Prieto, el Obispo de Alcalá de Henares y con los responsables de Alpha España.
La primera parte de Llamados está muy inspirada en la Leadership Conference que hace Alpha en mayo. De ahí la combinación de música y testimonios.
La segunda parte es la oración de misericordia, pura y dura, como lo hacemos aquí todos los meses: poner al Señor en el centro, rezar y que nos sane.
Queríamos un sitio donde todo el que quisiera venir pudiera entrar. De ahí la elección del Movistar Arena, que es un lugar emblemático, en el corazón de Madrid, y también es un lugar también donde se genera cultura. El Papa Benedicto XVI hablaba de esos atrios de gentiles. Pues, ¿por qué no poner al Señor en esos espacios donde hay eventos, hay música?
Si algo está rejuveneciendo el rostro de la Iglesia es la Adoración al Santísimo, la música, y el trato personal con Cristo. En este sentido, ¿Aporta algo nuevo Llamados?¿Cómo hacer que la semilla afectiva sea efectiva?
–Creo que no se trata de pisar a nadie sino, al contrario, de sumar. Efectivamente, gracias a Dios, está habiendo muchos eventos de distintas perspectivas, desde la música, como los conciertos de Hakuna, u otros eventos católicos y queremos sumar.
Hay una idea que también nos inspira y es que el Señor, en su vida pública, trabajaba a distintos niveles, y la transmisión de la fe se da en distintos niveles también. Desde grupos pequeños, uno a uno, Jesús – Nicodemo, Jesús – la samaritana; grupos pequeñitos, Pedro- Santiago -Juan, los 12 Apóstoles, los 72, y luego están las multitudes. El Señor utiliza todos esos modelos o formas de transmitir la fe. Este encuentro se enmarca en uno de esos grandes eventos, diríamos, o de “las multitudes” que dice el Evangelio.
Luego está el día a día y, lo que siempre se busca es que este tipo de encuentros no se quede en un subidón emocional sino que genere ideas, proyectos.
Que cada una de las personas que participe piense “¿cómo puedo yo preparar el 2000 aniversario de la muerte y resurrección del Señor?” Ahí entra la cabeza, las ideas. Que podamos salir con las pilas cargadas para que cada uno, ya en su sitio, en su realidad, en su parroquia, en su familia, en su colegio, en su universidad, donde sea, pueda llevar esa llama.
No es ni algo meramente racionalista, que sería solo la cabeza, ni es algo meramente sentimentalista o emocionalista de corazón, ni es algo meramente voluntarista, sino es poner al Señor en un centro, escuchando el testimonio de otras personas que están haciendo mucho bien y que nos pueden dar pistas ante las dificultades de la vida que todos tenemos, cómo llevar esa llama de la fe. De ahí viene el nombre de Llamados, es un juego de palabras porque somos amados y estamos llamados a transmitir esa llama de amor.




