Vaticano

El Papa relanza la misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo

León XIV han subrayado este Miércoles Santo la misión y el apostolado de los laicos en la sociedad, relanzando la llamada de san Juan Pablo II y de Francisco a mostrar la belleza de la vida cristiana. Lo ha hecho ante dos mil quinientos participantes en la Conferencia universitaria internacional UNIV 2026.  

Francisco Otamendi·1 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos
El Papa saluda a los peregrinos en la Plaza de San Pedro el Miércoles Santo.

El papa León XIV saluda a visitantes y peregrinos desde el papamóvil mientras recorre la Plaza de San Pedro en el Vaticano antes de su audiencia general semanal el 1 de abril de 2026. (Foto de CNS/Lola Gomez).

El Papa ha alentado en la Audiencia del Miércoles Santo la misión y el papel de los laicos en la Iglesia y en el mundo, para dar testimonio de fe, esperanza y caridad, de modo que “la belleza de la vida cristiana se extienda por diferentes lugares y ámbitos de la sociedad”.

Su catequesis se ha centrado en el cuarto capítulo de la Constitución dogmática Lumen gentium, dedicado a los laicos, en Padres de la Iglesia como san Agustín, y en el magisterio de los Papas san Juan Pablo II y Francisco.

“Un pasaje muy hermoso: la grandeza de la condición cristiana”

Justo al comenzar, el Papa agustino ha abierto su corazón, al comentar que  este capítulo de la Lumen Gentium explica “en positivo la naturaleza y la misión de los laicos, después de siglos en los que habían sido definidos simplemente como aquellos que no forman parte de los clérigos o de los consagrados”.

“Por esto me gusta releer con vosotros un pasaje muy hermoso”, ha comentado, “que habla de la grandeza de la condición cristiana: ‘Por tanto, el Pueblo de Dios, por Él elegido, es uno: ‘un Señor, una fe, un bautismo’ (Ef 4,5)”. “(…) Antes que cualquier diferencia de ministerio o de estado de vida, el Concilio afirma la igualdad de todos los bautizados”.

Saludo a los participantes en la conferencia UNIV 2026

Al dirigirse a los fieles de diversas lenguas, el Papa León XIV ha saludado en inglés, francés y español “a los jóvenes venidos de distintas partes del mundo que participan en la Conferencia Universitaria Internacional UNIV 2026”.

Vatican News ha informado de la calurosa respuesta de los jóvenes al saludo del Santo Padre, y ha señalado que en el Encuentro UNIV 2026 participan este año 2.500 jóvenes de 26 países, que desean pasar estos días de Semana Santa junto al Papa. 

UNIV Inspire nació en 1968, impulsado por san Josemaría Escrivá, que deseaba un encuentro internacional de jóvenes universitarios de los cinco continentes en la Semana Santa, en Roma, para buscar respuestas que ayudaran a mejorar el mundo.

Peregrinos de Haití, Nigeria, Filipinas, Estados Unidos…

En la audiencia, el Papa ha saludado asimismo a los peregrinos procedentes de Haití y el Collège La Salle de Francia (lengua francesa), de Nigeria, Filipinas y los Estados Unidos de América (lengua inglesa), “a los enfermos, los pobres y las víctimas inocentes de las guerras, para que Cristo, con su Resurrección, conceda a todos la paz y el consuelo” (lengua árabe), o a las parroquias, asociaciones, centros educativos y fieles a título individual (lengua italiana).

San Juan Pablo II: “misión y responsabilidad de los fieles laicos”

Refiriéndose a san Juan Pablo II y a su Exhortación apostólica Christifideles laici (30 de diciembre de 1988), León XIV ha dicho: “De este modo, mi venerado predecesor relanzaba el apostolado de los laicos, a quienes el Concilio había dedicado un Documento específico, del que hablaremos más adelante”.

En aquella Exhortación, “él subrayaba que ‘el Concilio, con su riquísimo patrimonio doctrinal, espiritual y pastoral, ha reservado páginas verdaderamente espléndidas sobre la naturaleza, dignidad, espiritualidad, misión y responsabilidad de los fieles laicos.  Y los Padres conciliares, haciendo eco al llamamiento de Cristo, han convocado a todos los fieles laicos, hombres y mujeres, a trabajar en la viña’ (n. 2)”.

León XIV: “en los ambientes de trabajo, en la sociedad civil y en todas las relaciones humanas”

El amplio campo del apostolado laical, ha proseguido León XIV, “no se limita al espacio de la Iglesia, sino que se amplía al mundo.  La Iglesia, de hecho, está presente en todos los lugares donde sus hijos profesan y testimonian el Evangelio: en los ambientes de trabajo, en la sociedad civil y en todas las relaciones humanas, allá donde ellos, con sus elecciones, muestran la belleza de la vida cristiana, que anticipa aquí y ahora la justicia y la paz que serán plenas en el Reino de Dios”. 

El mundo necesita, ha dicho, que “se impregne del espíritu de Cristo y alcance su fin con mayor eficacia en la justicia, en la caridad y en la paz» (LG, 36). ¡Y esto es posible solamente con la contribución, el servicio y el testimonio de los laicos”.

Papa Francisco: “todos llamados a ser discípulos-misioneros”

“Es la invitación a ser esa Iglesia “en salida” de la que nos ha hablado el Papa Francisco”, ha continuado el Pontífice: “una Iglesia encarnada en la historia, siempre abierta a la misión, en la que todos estamos llamados a ser discípulos-misioneros, apóstoles del Evangelio, testigos del Reino de Dios, ¡portadores de la alegría del Cristo que hemos encontrado!”.

El Bautismo, San Agustín

Antes, el Sucesor de Pedro había recordado que “en virtud del Bautismo, los fieles laicos participan del mismo sacerdocio de Cristo. De hecho, ‘Cristo Jesús, supremo y eterno Sacerdote, quiere continuar su testimonio y su servicio por medio de los laicos, los vivifica con su Espíritu y los impulsa sin cesar a toda obra buena y perfecta’ (LG, 34). 

Y citando al santo obispo de Hipona, ha recordado que “el pueblo santo de Dios, por tanto, nunca es una masa informe, sino el cuerpo de Cristo o, como decía Agustín, el Christus totus: es la comunidad orgánicamente estructurada, en virtud de la relación fecunda entre sus formas de participación al sacerdocio de Cristo: sacerdocio común de los fieles y sacerdocio ministerial (cfr LG, 10)”.

Al final, el Papa ha invitado a que “¡la Pascua que nos preparamos a celebrar renueve en nosotros la gracia de ser, como María Magdalena, como Pedro y Juan, testigos del Resucitado!”.

El autorFrancisco Otamendi

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