Cultura

Impulsar una universidad pro vida y gratuita en el siglo XXI

La Universidad Libre Internacional de las Américas (ULIA), se fundó en 2001 en San José (Costa Rica), con un ideario en defensa de la dignidad de cada vida humana, y el compromiso de gratuidad. La Universidad ofrece cursos reglados, y la plataforma LDVM, seminarios gratuitos a miles de personas. Todo online.

Rafael Miner·12 de junio de 2021·Tiempo de lectura: 7 minutos
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¿Puede existir una educación con un ideario en torno a la excelencia científica en defensa de la vida humana, y una filosofía de gratuidad real, que se oferta a distancia a través de Internet, y que ofrece en una plataforma de forma gratuita centenares de miles de meditaciones y pláticas en video, a disposición de instituciones educativas, parroquias o familias?

¿Estamos soñando? No. Es real. En pleno siglo XXI, ese centro académico, que probablemente sea el primero y quizá único en el mundo, existe, y está basado en la tradición anglosajona de títulos propios. Todos sus estudios se ofertan a distancia a través de Internet y sus títulos no están refrendados por ningún Estado ni aspiran a estarlo.

Se trata de la Universidad Libre Internacional de las Américas (ULIA), fundada en 2001 en San José (Costa Rica) por un grupo de personas, que, tras una serie de reuniones en universidades de verano, tradujeron su inquietud “en poner en marcha una universidad de invierno, por así decirlo, de curso completo, y que adoptase un ideario en defensa de la dignidad de la vida humana y la filosofía de gratuidad”, explica José Pérez Adán, catedrático de Sociología, Rector de ULIA, y autor de numerosas publicaciones, alguna a punto de salir al mercado estos días con el título ‘Economía y Salud Social. Más allá del Capitalismo’, en la que participan autores de seis países. ULIA ha formado ya a cerca de 1.750 personas desde su fundación.

Una educación que sea regalo

Omnes ha conversado con el Rector, José Pérez Adán, y antes de entrar en cuestiones prácticas, abordamos las ideas fundacionales: “El ideario pro vida estaba en nuestras intenciones, tener entre los programas que se dictaban y las titulaciones unos estudios que de alguna manera tuviesen que ver con la defensa de la vida. De hecho, uno de los programas nuestros más antiguos es la diplomatura en bioética, y por otro lado está la maestría (los masters), el desarrollo. Ambas están íntimamenterelacionadas y eso es algo muy peculiar en esta Universidad”, señala el catedrático.

Por otra parte, “todos los que trabajamos en ULIA lo hacemos ad honorem, es decir, gratuitamente, y pensamos que esto es lo mejor para dar fuerza a la idea inicial que teníamos, el compromiso por la defensa de la vida, también porque pensamos (todos nos dedicamos más o menos a la educación), que el futuro de la educación es una educación sin fronteras, y en la medida de los posible, una educación que sea fundamentalmente regalo”, señala.

ULIA, tradición anglosajona

Algunos se preguntan cómo es posible que los títulos de ULIA no tengan reconocimiento oficial, y éste es otro de los motivos de reflexión. “Esto no tan raro”, comenta el catedrático. “En los países latinos, gran parte del sistema administrativo es de corte napoleónico, como dicen algunos juristas. En el sentido de que se piensa que el Estado debe garantizar determinadas áreas de emprendimiento, entre las cuales está la educación”.

“Esto no es así en los países de tradición anglosajona. En este sentido, ULIA es como Harvard, los títulos que nosotros expedimos son títulos propios, no están garantizados por ningún Estado. En España y en muchos otros países cuando uno recibe el título universitario, en el diploma pone: el Jefe del Estado o la primera autoridad del país, y en su nombre el Ministerio, le concede a usted el título de doctor en psicología. Esto en la tradición anglosajona es impensable”.

El Rector amplía aquí la noción de regalo, que impregna el carácter de ULIA, y que le da “sentido de comunidad”. “El objetivo de las personas que se acercan a ULIA es la búsqueda de conocimientos. Uno viene a esta Universidad (en red) a aprender, a ilustrarse. Y también a iniciar o a continuar una cadena de regalo. Porque lo que hace que esta Universidad continúe en el tiempo es que lo que uno recibe gratuitamente, se siente motivado a darlo también gratuitamente. Por eso, gran parte de los tutores y gran parte de los profesores de la Universidad han sido antes sus alumnos. Eso es muy bonito de ver. Podríamos decir que eso genera una comunidad, no sólo en un sentido sincrónico, sino también genuinamente en sentido diacrónico, se hace comunidad a través del tiempo. Yo recibo un regalo y lo doy a otro más tarde. Eso asegura la pervivencia de la comunidad. Es lo que ocurre por ejemplo en la familia”.

Libertad y globalización

En la conversación no podía faltar el tema de la libertad. Más aún cuando la universidad se denomina “libre”. ¿A qué se refieren cuando dice Universidad Libre? Responde el Rector: “Sí, nosotros asumimos que la libertad es un valor humano muy importante, pero también queremos decir que es libre de injerencias de poderes gubernamentales. La libertad es la universidad es fundamental. Que las universidades sean libres es algo imprescindible, y no es lo común”.

En la mayoría de los países, gran parte del sistema universitario es dependiente de las instancias gubernamentales, afirma José Pèrez Adán. Pero a su juicio, “el futuro no apunta en esa dirección. El futuro apunta a que los emprendimientos gubernamentales cada vez estén menos presentes en la educación. Como ahora están menos presentes, por ejemplo, en el servicio de Correos. Los gobiernos tienen cada vez menos presencia en este servicio. Lo mismo va a ocurrir en la educación, en la medida en que la sociedad civil madura, se hace más responsable, y se hace cargo de esa tarea de educar a las generaciones venideras, en esa misma medida los gobiernos verán que su tarea ahí quizá no tiene el sentido que tenía en otros tiempos, y se dedicarán a otras cosas”.

¿Podría decirse que ULIA es la única universidad del mundo basada en el voluntariado? “Así es”, dice el Rector, pero “Al principio mucha gente no entendió esto. Era una cosa única, y además rara, impensable. Sin embargo, hoy en día, no lo es. Estamos en un mundo mucho más globalizado que al inicio de nuestro siglo. Y esa globalización también llama a las puertas de la educación. El futuro de la educación es un futuro en el que las fronteras van a contar cada vez menos. Está, por ejemplo, el auge de la educación en familia, homeschooling, y otras que se van a llevar a cabo a nivel mundial, también en el ámbito universitario. Puedo añadir que ULIA no es una universidad confesional. Si bien la mayoría de los que iniciamos esta universidad tenemos un compromiso y un estilo de vida cristiano, católico., hemos tenido personas que han colaborado con nosotros de otras confesiones cristianas”.

Universidad y política: esferas distintas

Otra cuestión de interés es si compete a la Ciencia la propuesta política. “Es un debate antiguo. Lo que los científicos nos proponemos es entender, comprender, y como consecuencia de ello, ilustrar, enseñar. El compromiso de los políticos por la gestión añade una característica distinta al quehacer universitario. De hecho, en muchas universidades ahora mismo se enseña gestión, gobernanza, por ejemplo. Y en ULIA también tenemos un diploma sobre gestión de entidades no lucrativas. Pero desde un punto de vista científico, lo realmente importante es la tarea de comprensión, de entendimiento, y después, la ilustración”, señala José Pérez Adán.

Cursos reglados

Finalmente, nos centramos en lo práctico. “Nuestro enfoque es humilde”, adelanta el Rector, antes de ofrecer algunos datos relativos a los cursos reglados de la Universidad, y a los seminarios de LDVM. Entre los primeros están el Curso de experto en comunicación católica, o los diplomas en educación religiosa escolar, en bioética, en educación en virtudes a través del cine, etcétera.

“Los cursos de ULIA tiene fecha. Son cursos reglados y al final se entrega un Diploma. Comienzan todos el 1 de enero de cada año, excepto los que son bianuales, cada dos años, que son las maestrías o masters. La inscripción se acaba de abrir el 25 de mayo. La gente puede ir solicitando el que desee en de la oferta formativa. Eso sí, quien desee hacer un curso debe rellenar los formularios del proceso de inscripción que está en la web ulia.org. Se estudian, se contesta, y solicitamos que se haga una pequeña donación para el soporte informático del curso”, señala el Rector.

Las incorporaciones se cierran en octubre-noviembre, cuando se llena el grupo de cada curso. ULIA informa que intenta cerrar los cursos en 20 alumnos por programa, aunque alguna vez hay excepciones. Por ejemplo, un colegio de Paraguay pidió que todo el profesorado hiciera el curso de educación religiosa escolar, y hubo 102 inscripciones.

Seminarios de LDVM

Aunque ULIA nació primero, más tarde, para darle un asiento jurídico más estable, se puso en marcha la Fundación Interamericana Ciencia y Vida, registrada en la Comunidad Valenciana. Uno de los proyectos de la Fundación, el primero, fue la Universidad, y luego vino Catholic Voices España, que fundamos aquí en Valencia, por iniciativa de Catholic Voices Inglaterra, que son los primeros. Jack Valero estuvo aquí en Valencia, también Austen Ivereigh, cofundador”.

¿Cómo fue poner en marcha la plataforma LDVM? El catedrático José Perez Adán ofrece dos pinceladas sobre la intrahistoria: “Una vez se hicieron los dos o tres primeros programas de Catholic Voices en ULIA, ahí mismo surgió la necesidad. Teníamos numeroso material para suministrar a toda la gente que hace nuestro programa, y a los ex alumnos de ULIA que tienen que ver con espiritualidad. Vamos a crear también una plataforma, LDVM, dentro de la Fundación, que cubra ese espectro que no tiene ULIA, porque ULIA no es confesional, pero LDVM sí. Entonces creamos LDVM, que tiene vuelo propio”.

Los seminarios de LDVM no tienen fechas, están siempre dispuestos para quien lo pida, dice José Pérez Adán. “Cualquiera de los seminarios de LDVM los tenemos ya grabados. El que lo desee envía la petición, y nosotros le damos la clave. El acceso es inmediato. No hay ningún intercambio de ningún tipo”. Solo hay que enviar un email a ldvm@ldvm.org o a info@ldvm.org  Las claves se cambian periódicamente.

LDVM tiene ahora mismo 35 sacerdotes que cuelgan sus pláticas y un cuarto de millón de meditaciones disponibles. Hay un sacerdote australiano que en 24 horas tiene 500 descargas, comenta José Pérez Adán. La persona que tiene más meditaciones en ivoox.com/podcast-podcast-podcast-podcast-podcast-meditaciones-padre-ricardo-sada_sq_f1476531_1.html es el sacerdote mexicano, Padre Ricardo Sada.

Congreso sobre transhumanismo

La reunión anual se tiene habitualmente de manera presencial, señala el Rector. Con la pandemia, el Congreso de este año 2021 se hará en la modalidad online, del 29 al 31 de julio, y tratará sobre La dignidad humana ante el reto del transhumanismo. Una reflexión multidisciplinar, organizado por ULIA, el Centro de Estudios e Investigaciones de Bioética (CEIB), (ceibmx.com/), con sede en Mexico, y el ICES Escuela de Filosofía. “Lo íbamos a hacer en Guadalajara (México), presencial, pero al final se hará online. A ver si el del año que viene, en 2022, se puede realizar ya presencial; sería en Puerto Rico”, concluye José Pérez Adán.

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