Cultura

Simbang Gabi, la devoción filipina de Adviento

“Simbang Gabi” es una tradición filipina que consiste en una novena de Misas en honor a la Santísima Madre que inicia el 16 de diciembre (o el 15 por la tarde) y concluye el 24, con la Misa de Gallo en Nochebuena.

Gonzalo Meza·10 de diciembre de 2023·Tiempo de lectura: 3 minutos
Simbang Gabi

La iluminación durante una celebración de la novena de "Simbang Gabi" (Flickr / Bar Fabella)

El tiempo de Adviento es un tiempo de preparación espiritual para la celebración de la Encarnación del Verbo Divino. Con esperanza, alegría y certeza los feligreses renuevan el ardiente deseo de su segunda venida. De esa forma, señala el Catecismo, la Iglesia actualiza la espera del Mesías.

A lo largo de la historia, diversas culturas han desarrollado muchas maneras de vivir el tiempo de Adviento en preparación a la Navidad. Una de ellas es el “Simbang Gabi”, que significa literalmente “Misa al amanecer”. Esta devoción que tiene sus orígenes en la Nueva España y el archipiélago de las Filipinas en el siglo XVI, llegó a los Estados Unidos con los inmigrantes filipinos. Es el tercer grupo étnico asiático más grande de EUA, con cerca de 4.5 millones, el 65 % de los cuales se consideran católicos. Están presentes en la mayor parte de los estados norteamericanos, pero especialmente en California, Hawái y Texas.

Significado y orígenes

“Simbang Gabi” es una novena de Misas en honor a la Santísima Madre que inicia el 16 de diciembre (o el 15 por la tarde) y concluye el 24, con la Misa de Gallo en Nochebuena. Esta devoción tiene sus raíces en el siglo XVI en la Nueva España. Fue llevada por los misioneros que viajaban desde México a las Filipinas, durante la época en que el archipiélago era gobernado desde el Virreinato de la Nueva España.

En sus inicios, buena parte de los trabajadores que participaban en “Simbang Gabi” en Filipinas eran agricultores o pescadores que empezaban o concluían su jornada al amanecer. De ahí que esta novena de Misas se celebre de madrugada, entre 4 o 5 de la mañana. Al repique de las campanas, las bandas musicales invitaban a las personas a unirse a la celebración litúrgica. Las familias caminaban hacia las iglesias iluminadas por velas colocadas dentro de pequeños faroles o farolillos en forma de estrella hechas de bambú y con papeles de colores. Ya en la Misa, los feligreses entraban en procesión, ataviados con sus trajes típicos y con los faroles que luego se exhibían dentro de las iglesias. La ceremonia incluía himnos y expresiones locales de fe.

Al concluir la Misa, las familias y amigos compartían sus platillos, reforzando los lazos espirituales y de hermandad. Actualmente las Misas del “Simbang Gabi” mantienen los elementos centrales que le dieron origen; por ejemplo, los feligreses acuden a Misa vestidos con trajes típicos. Al inicio de la ceremonia se hace la procesión de los faroles. La Misa se celebra en inglés, tagalo o algún dialecto y al final de la liturgia las personas comparten de sus platillos, todo en un ambiente familiar.

“Simbang Gabi” en Estados Unidos

“Simbang Gabi” tiene lugar en decenas de iglesias de al menos veinte diócesis de EUA. Al ser una devoción que incluye la Misa durante el tiempo de Adviento, los ordinarios de cada diócesis de EUA emiten una serie de guías litúrgicas para su celebración. Por ejemplo, la arquidiócesis de Los Ángeles señala que las Misas del “Simbang Gabi” dentro de esta jurisdicción deberán ser en inglés y tagalo (idioma de las Filipinas), pero se podrá incluir el uso de otros dialectos que se hablan en el archipiélago, como el ilocano, o cebuano.

Asimismo, el color litúrgico será el púrpura o rosa (en el tercer domingo de Adviento) y los ornamentos decorativos y la música sacra (debidamente aprobada por la autoridad eclesiástica) deberán ser sobrios, reflejando así “el carácter de Adviento, de expectante alegría en preparación para la Navidad”, señala la arquidiócesis de Los Ángeles. En esta arquidiócesis la primera Misa del 15 de diciembre será presidida por el arzobispo Mons. José Gómez. A la ceremonia en la catedral acudirán delegaciones representativas de más de 120 parroquias de Los Ángeles en donde está presente la comunidad filipina. 

Esta devoción no solo ayuda a los feligreses a preparar el corazón y el alma para la venida de Cristo en Navidad, sino que aumenta los lazos de hermandad entre la comunidad filipino-americana. Asimismo, es una oportunidad para que católicos de otras nacionalidades puedan acercarse a la rica cultura filipina, no solo por medio de la fe, sino a través de la comida, la música y los trajes típicos del archipiélago. 

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