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Roma marca la agenda de la Conferencia Episcopal alemana

Una carta de los tres principales cardenales de la Santa Sede, aprobada por el Santo Padre, solicita que no se traten los Estatutos del denominado “Comité sinodal” alemán en la asamblea comenzada este lunes, para que pueda continuar el diálogo entre los obispos alemanes y la Santa Sede.

José M. García Pelegrín·19 de febrero de 2024·Tiempo de lectura: 4 minutos

Miembros del Comité Sinodal alemán ©OSV

El pasado 11 de noviembre se constituyó en Alemania el denominado Comité sinodal, cuyo objetivo es preparar, durante tres años, un “Consejo Sinodal” que perpetúe el denominado Camino Sinodal alemán. El Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) aprobó los estatutos de dicho comité; pero para su entrada en vigor se requiere también la aprobación de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK). El debate sobre los estatutos en el seno de la DBK estaba previsto para la Asamblea de primavera, que se celebra del 19 al 22 de febrero en Augsburgo.

Sin embargo, este fin de semana el Presidente de la DBK, monseñor Georg Bätzing, obispo de Limburgo, ha recibido una carta firmada por el cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin, así como por los prefectos del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, cardenal Víctor M. Fernández, y para los obispos, cardenal Robert F. Prevost, fechada el 16 de febrero. En dicha carta se dice que en aras de la “continuación del diálogo que ya hemos iniciado, que continuaremos en un futuro próximo y que el Papa Francisco nos ha pedido que reforcemos”, desean “expresar algunas preocupaciones al respecto y dar algunas indicaciones que han sido puestas en conocimiento del Santo Padre y aprobadas por él”.

Los cardenales –con la aprobación del Papa– recuerdan que un Consejo sinodal “no está previsto por el derecho canónico vigente y, por tanto, una resolución en este sentido de la DBK sería inválida, con las correspondientes consecuencias jurídicas.” Y ponen en duda la autoridad que “tendría la Conferencia Episcopal para aprobar los estatutos”, pues ni el Código de Derecho Canónico ni el Estatuto de la DBK “proporcionan una base para ello”. Y añaden: “Tampoco la Santa Sede ha emitido un mandato; al contrario, ha expresado la opinión contraria.”

Anteriormente, cuatro obispos alemanes se habían pronunciado en contra de participar en el comité y de financiar el proyecto a través de la Asociación de Diócesis Alemanas. Según los obispos Gregor Maria Hanke (Eichstätt), Stefan Oster (Passau), Rudolf Voderholzer (Ratisbona) y el cardenal Rainer Maria Woelki (Colonia), la creación de un comité sinodal para preparar un Consejo sinodal va ya directamente en contra de las directrices del Papa Francisco.

No hay competencia para instituir un Consejo Sinodal

El escrito actual recuerda que sobre esto ya se trató entre los obispos alemanes y la Santa Sede durante la última visita ad limina “y posteriormente en la carta del 16 de enero de 2023 del cardenal Secretario de Estado y de los prefectos de los Dicasterios para la Doctrina de la Fe y para los Obispos, en la que se pedía expresamente, con un mandato especial del Santo Padre, que no se siguiera adelante con la creación de dicho consejo”. En dicha carta se decía: “Ni el Camino Sinodal, ni un organismo designado por él, ni una conferencia episcopal tienen competencia para instituir un Consejo Sinodal ni a nivel nacional ni diocesano ni parroquial”.

Aunque no lo recuerde la carta actual, tanto la Santa Sede como personalmente el Santo Padre se volvieron a referir más tarde al “Consejo sinodal”: en una carta que Francisco envió a cuatro exparticipantes del Camino Sinodal, fechada el 10 de noviembre, hablaba de “numerosos pasos con los que gran parte de esta Iglesia local amenaza con alejarse cada vez más del camino común de la Iglesia universal”. Francisco incluía entre dichos pasos “la constitución del Comité sinodal, que tiene como objetivo preparar la introducción de un órgano consultivo y decisorio que no puede conciliarse con la estructura sacramental de la Iglesia católica”.

A finales de noviembre se dio a conocer un escrito, fechado el 23 de octubre, que el cardenal Secretario de Estado dirigía a la secretaria general de la DBK, Beate Gilles. Allí, el cardenal Parolin afirmaba que tanto la doctrina de reservar el sacerdocio a los hombres como la enseñanza de la Iglesia sobre la homosexualidad -dos de los principales cambios que quiere introducir el Camino Sinodal- son “innegociables”.

Aprobar los estatutos sería contradecir la instrucción de la Santa Sede

Por eso ahora los cardenales vuelven a tomar cartas en el asunto, ante la expectativa de que la DBK se ocupara de los Estatutos del comité sinodal. Es de notar la continuidad entre el escrito del 16 de enero de 2023 y este del 16 de febrero de 2024: aunque han cambiado las personas que dirigen los Dicasterios -el cardenal Víctor M. Fernández por el cardenal Luis Ladaria al frente del Dicasterio para la Doctrina de la Fe; el cardenal Robert F. Prevost de lugar del cardenal Marc Ouellet en el de los obispos-, la línea que sigue la Santa Sede frente a los obispos alemanes, la argumentación e incluso la dicción sigue siendo los mismos.

La Santa Sede habla con toda claridad cuando es necesario. Así, en esta carta de 16 de febrero se puede leer: “Aprobar los estatutos del Comité Sinodal sería, por tanto, contradecir la instrucción de la Santa Sede emitida por mandato especial del Santo Padre y le presentaría una vez más hechos consumados.”

Con todo, sigue apostando por el diálogo: termina recordando que “el pasado mes de octubre se acordó conjuntamente que las cuestiones eclesiológicas tratadas por el Camino Sinodal, incluido el tema de un órgano interdiocesano consultivo y decisorio, se debatirían más a fondo en la próxima reunión entre representantes de la curia romana y de la DBK”. Si los estatutos del “comité sinodal” –sigue diciendo– se aprobaran antes de esa reunión, ”se plantea la cuestión de la finalidad de esta reunión y, más en general, del proceso de diálogo en curso”.

La carta de los cardenales ha surtido un efecto inmediato: según la agencia de noticias KNA, que cita al portavoz de la DBK, Matthias Kopp, el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Georg Bätzing, ha comunicado ya a los otros obispos que, por el momento, este punto se retirará del orden del día, y que todo lo demás se decidirá durante la asamblea plenaria de Augsburgo.

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