España

Plan Pastoral 2016-2020 de la CEE. Para poner a la Iglesia en estado de misión

Los obispos quieren aprovechar el nuevo Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Española para poner a la Iglesia en estado permanente de misión.

Enrique Carlier·27 de enero de 2016·Tiempo de lectura: 3 minutos

A través del nuevo Plan Pastoral del que se ha dotado la Conferencia Episcopal Española (CEE), que viene explicado en un texto titulado “Iglesia en misión al servicio de nuestro pueblo”, los obispos españoles van a impulsar en los próximos cinco años (2016-2020) una auténtica y permanente transformación misionera de la Iglesia en España. Quieren, además, que la CEE sea instrumento para que las Iglesias particulares de España se constituyan en esa “Iglesia en salida” que propone el Papa Francisco en la Exhortación apostólica Evangelii gaudium. Por eso, el episcopado español ha decidido que la CEE, este órgano de comunión y coordinación de los obispos de la región eclesiástica española, pase en 2016 –precisamente cuando cumple 50 años de existencia– por una especie de ITV o revisión misionera.

Mons. Juan José Omella, arzobispo electo de Barcelona, insistió en la presentación del nuevo Plan Pastoral que se trata de “coger a la Iglesia en España, darle el impulso evangelizador que quiere el Papa y ponerla en estado permanente de misión”. Advirtió también que el objetivo “no era diseñar la estrategia de la CEE para tratar de imponer el catolicismo en nuestra sociedad”, sino “compartir con todos el gozo del Evangelio”.

Mirada compasiva a la realidad

El texto de presentación del Plan describe en su primera parte la mentalidad más extendida hoy en la sociedad española. Ahí los obispos ofrecen un diagnóstico bastante realista y crudo sobre la situación socio-cultural de España. Destacan como rasgos más característicos la poca valoración social de lo religioso; la exaltación de la libertad y del bienestar material por encima de todo; el predominio de una cultura secularista, que se plasma en una aconfesionalidad del Estado entendida hoy como laicismo; el predominio de un gran subjetivismo y relativismo que olvida a Dios y oscurece la conciencia personal ante las cuestiones trascendentales; y, como consecuencia, la aceptación de una cultura del “todo vale”, donde el hombre se convierte en medida de todas las cosas, deforma las normas morales y todo lo juzga en función de sus intereses.

“Lamentamos estos males de la sociedad, pero ni somos ni queremos ser profetas de calamidades; por eso llamamos a la conversión, con realismo y confianza. Queremos cambio y regeneración; no sólo de los métodos, sino también de las actitudes”, señaló Mons. González Montes, obispo de Almería, al desarrollar esta parte del texto del Plan Pastoral. Animó luego a “convertir esas dificultades en oportunidades para un mayor vigor apostólico” y, como sugiere el Papa Francisco, a “proponer la belleza del amor salvífico de Dios manifestado en Cristo, muerto y resucitado”.

Cinco etapas

Mons. Ginés García Beltrán comentó la segunda parte del Plan Pastoral en el que se ofrecen propuestas concretas y se baja al terreno práctico de lo que se va a hacer en estos cinco años a través de los diversos organismos y actividades de la CEE.

El Plan, que tendrá cinco etapas –una para cada uno de los próximos años–, dará comienzo con una jornada de ayuno y oración el 22 de enero. A ella está convocado todo el episcopado español para hacer examen de su responsabilidad en la tarea evangelizadora.

Todo el año 2016 estará dedicado a que los diversos órganos de la CEE reflexionen sobre las exigencias actuales de la evangelización en España. En definitiva, durante este año el objetivo del Plan será poner a los órganos, servicios y actividades de la Conferencia en estado de revisión y de conversión apostólica. Y con ocasión de su medio siglo de existencia, está prevista la celebración de un congreso internacional que profundice en las dimensiones teológica, canónica y pastoral de las conferencias episcopales.

El segundo año del Plan, 2017, estará dedicado a la dimensión comunitaria y a la corresponsabilidad de todos al servicio de la evangelización. El año 2018 se centrará en la Palabra de Dios. Se revisarán las actitudes, comportamientos y actividades de la Iglesia con relación al anuncio de la Palabra a fin de ofrecer propuestas adecuadas en orden a la evangelización y al fortalecimiento de la fe. En realidad, todas las etapas del Plan van encaminadas a ofrecer ayuda a quienes están más dedicados al servicio de la transmisión de la fe, como son sacerdotes, profesores, catequistas y padres de familia.

En 2019 el Plan se centrará en la reflexión sobre la liturgia, de manera que se promueva una revitalización de la celebración del Misterio cristiano y, con ello, de toda la vida cristiana.

Finalmente, el Plan Pastoral se cerrará en 2020 con un año dedicado a la dimensión caritativa de la Iglesia. En él se procurará contribuir a la revitalización del ejercicio de la caridad en diócesis, parroquias y comunidades. También se fomentará el conocimiento de la Doctrina Social de la Iglesia y, de manera especial, de la última encíclica del Papa, Laudato si’.

En ese último año de vigencia del Plan Pastoral, y como colofón del mismo, se llevará a cabo un nuevo examen sobre cómo se está llevando a cabo la evangelización en España en el transcurso de un congreso pastoral de ámbito nacional.

El autorEnrique Carlier

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