Vaticano

Las universidades, lugares de apertura y construcción de la paz

En las últimas semanas, el Papa Francisco ha recibido en audiencia a varias comunidades de estudiantes y personal universitario, tanto de instituciones pontificias como civiles, a quienes reiteró la importancia del diálogo y la concreción de proyectos de paz.

Giovanni Tridente·28 de mayo de 2022·Tiempo de lectura: 3 minutos
universidades

El primer encuentro tuvo lugar con el Pontificio Instituto Litúrgico confiado a los monjes benedictinos del Ateneo de Sant’Anselmo de Roma, con motivo del 60º aniversario de su fundación por San Juan XXIII (1961).

En su discurso, el Papa se refirió a la constitución conciliar “Sacrosanctum Concilium”, de la que extrajo un nuevo fruto, también para la vida litúrgica actual, que debe garantizar una fecunda participación de los fieles, una mayor comunión eclesial y el impulso de una misión evangelizadora que implique a todos los bautizados.

Savia nueva para la vida litúrgica

La formación, en este caso, debe ayudar a educar a las personas “para que entren en el espíritu de la liturgia”, quedando “impregnados” por ella, superando un cierto “formalismo” que hace perder de vista la esencia de la celebración.

“No se trata de rituales, es el misterio de Cristo, que de una vez por todas ha revelado y realizado lo sagrado, el sacrificio y el sacerdocio”, dijo el Papa a los alumnos de la Universidad Anselmiana, invitándoles entonces a realizar “la misión” a su alrededor, saliendo “al encuentro de los demás, al encuentro del mundo que nos rodea, al encuentro de las alegrías y de las necesidades de tantos que quizás viven sin conocer el don de Dios”.

De este modo, también se superan las divisiones y se genera una mayor unidad eclesial, porque no es necesario hacer de la liturgia “un campo de batalla para cuestiones que no son esenciales”. No es casualidad que el Concilio “haya querido preparar con abundancia la mesa de la Palabra de Dios y la Eucaristía, para hacer posible la presencia de Dios en medio de su pueblo”.

Alimentar las raíces

Este año también se celebra el 85º aniversario de la fundación del Pontificio Colegio Pío Rumano, que acoge a los estudiantes seminaristas que se forman en las Universidades Pontificias de Roma. Al encontrarse con la comunidad, que se aloja a lo largo del paseo del Gianicolo, justo encima del Vaticano, la invitó a alimentar sus raíces, mediante el estudio y la meditación, pensando en el ejemplo de los mártires que dejaron profundas huellas precisamente en Roma.

“Queridos amigos, sin alimentar las raíces, toda tradición religiosa pierde fecundidad. De hecho, se produce un proceso peligroso: con el paso del tiempo, uno se centra cada vez más en sí mismo, en la propia pertenencia, perdiendo el dinamismo de los orígenes”, subrayó el Papa Francisco.

En cambio, es importante partir de esa “primera inspiración” y crecer fructíferamente, sin olvidar la “buena tierra de la fe” que se encuentra en los que nos han precedido. Además de no olvidar al pueblo del que se procede, el Pontífice invitó a los futuros sacerdotes a tener “olor a oveja”, tocando la carne de Cristo presente en los pobres, en los que sufren, en los descartados y en todos aquellos en los que Jesús mismo está presente.

Un lugar de apertura y diálogo

En el ámbito cívico, el Papa Francisco se reunió con estudiantes y profesores de la Universidad de Macerata, en Italia, recordando cómo la universidad es el “lugar de apertura de la mente a los horizontes del conocimiento”, de la vida, del mundo y de la historia de cada persona. Horizontes, los del mundo en general y los de cada individuo, que deben hacerse dialogar -también a nivel multicultural- para llevar “un crecimiento de humanidad” a toda la sociedad.

En definitiva, el Papa Francisco concibe una “idea humana de la universidad”, que nada tiene que ver con la impronta ilustrada de simplemente “llenar la cabeza de cosas”. Más bien, la persona debe involucrarse con sus afectos, con su forma de sentir, pensar y actuar, en un desarrollo completamente armonioso.

Realizar horizontes de paz

La última audiencia de este bloque fue la concedida a los rectores de todas las universidades de la región del Lacio, tanto estatales como privadas. A ellos, el Papa les reiteró que, en este particular momento histórico caracterizado por las pandemias y las guerras, a las Universidades se les confía una tarea de gran responsabilidad: «cómo vivir y superar la crisis, para que no se convierta en conflicto».

En su visión, hay que hacer realidad un horizonte de paz, que sólo puede construirse si se difunde el sentido crítico, la sana confrontación y el diálogo. Junto a ello, hay que repensar los modelos económicos, culturales y sociales «para recuperar el valor central de la persona humana». Por tanto, debemos ser conscientes de que la universidad «no tiene fronteras» ni barreras, pero para que así sea, debemos tener «el valor de la imaginación y la inversión». Así lo exigen ante todo los jóvenes, «que no se conforman con la mediocridad», y que deben ser educados en el respeto a sí mismos, al prójimo y a toda la creación. Educación, investigación, diálogo y confrontación con la sociedad. Sólo así es posible tener comunidades vivas, transparentes, acogedoras y responsables «en un clima fructífero de cooperación e intercambio», que valore a todos, lejos de las ideologías.

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