Vaticano

El Papa condena el aumento del antisemitismo

El Papa ha publicado una carta dirigida a los “hermanos judíos de Israel”. En ella, Francisco recuerda la relación tan estrecha que existe entre católicos y judíos, el pueblo de la Alianza, y expresa su condena al aumento del antisemitismo actual. En el número de diciembre de 2023 de Omnes se profundizaba en la situación que se está viviendo en Tierra Santa.

Loreto Rios·5 de febrero de 2024·Tiempo de lectura: 3 minutos

El Papa saluda al rabino jefe de Roma en 2017 ©OSV

El Papa comienza la carta a los judíos recordando que “vivimos tiempos de dolorosas tribulaciones” y que “las guerras y las divisiones aumentan en todo el mundo”. “Estamos, en efecto, como dije hace algún tiempo, en una especie de ‘guerra mundial a pedazos’, con graves consecuencias para la vida de muchas poblaciones”, ha indicado el Santo Padre.

En esta línea, Francisco ha hecho referencia a la situación que se está viviendo en Tierra Santa: “Ni siquiera Tierra Santa, por desgracia, se ha librado de este dolor, y desde el 7 de octubre está sumida en una espiral de violencia sin precedentes”. El Papa ha expresado su dolor por estos acontecimientos: “Mi corazón se desgarra al ver lo que está sucediendo en Tierra Santa, por la fuerza de tanta división y odio”.

“Son sentimientos que expresan una especial cercanía y afecto hacia los pueblos que habitan la tierra que ha sido testigo de la historia de la Revelación”, continúa el documento.

A continuación, el Santo Padre ha lamentado que esta situación haya llevado a algunas actitudes antisemitas en el mundo: “Tristemente, sin embargo, hay que decir que esta guerra también ha producido en la opinión pública mundial actitudes de división, que a veces desembocan en formas de antisemitismo y antijudaísmo”.

El vínculo entre católicos y judíos

Ante esta situación, Francisco ha recordado la estrecha relación que une a los católicos con los judíos: “Solo puedo reiterar lo que también mis Predecesores han dicho claramente en varias ocasiones: la relación que nos une a vosotros es especial y singular, sin oscurecer nunca, por supuesto, la relación que la Iglesia tiene con los demás y el compromiso también con ellos”.

Este vínculo hace que la Iglesia rechace con más fuerza el antisemitismo: “El camino que la Iglesia ha recorrido con vosotros, antiguo pueblo de la alianza, rechaza toda forma de antijudaísmo y antisemitismo, condenando inequívocamente las manifestaciones de odio hacia los judíos y el judaísmo como pecado contra Dios”.

Rechazo al antisemitismo actual

Por ello, el Papa ha expresado su preocupación por las actitudes antisemitas actuales: “Junto con vosotros, los católicos estamos muy preocupados por el terrible aumento de los ataques contra los judíos en todo el mundo. Esperábamos que ‘nunca más’ fuera un estribillo que se oyera por las nuevas generaciones, y sin embargo ahora vemos que el camino que tenemos por delante exige una cooperación cada vez más estrecha para erradicar estos fenómenos”.

Seguidamente, Francisco ha subrayado su cercanía a Tierra Santa: “Mi corazón está cerca de vosotros, de Tierra Santa, de todos los pueblos que la habitan, israelíes y palestinos, y rezo para que el deseo de paz prevalezca sobre todos. Quiero que sepáis que estáis cerca de mi corazón y del corazón de la Iglesia. A la luz de las numerosas comunicaciones que he recibido de diversos amigos y organizaciones judías de todo el mundo y de vuestra carta, que aprecio mucho, siento el deseo de aseguraros mi cercanía y afecto”.

Oración por el regreso de los rehenes

Además, el Santo Padre ha explicado que reza por el regreso de los rehenes y por el fin de la guerra: “Os abrazo a todos y cada uno de vosotros, y especialmente a los que os consumen la angustia, el dolor, el miedo e incluso la rabia. Las palabras son tan difíciles de formular ante una tragedia como la ocurrida en los últimos meses. Junto con vosotros, lloramos a los muertos, a los heridos, a los traumatizados, suplicando a Dios Padre que intervenga y ponga fin a la guerra y al odio, a estos ciclos interminables que ponen en peligro al mundo entero. De manera especial, rezamos por el regreso de los rehenes, alegrándonos por los que ya han vuelto a casa, y rezando para que todos los demás se unan pronto a ellos”.

Esperanza y llamamiento a la paz

Por otra parte, hacia el final del documento, el Papa ha hecho un llamamiento a no perder la esperanza: “Añadiría también que nunca debemos perder la esperanza en una paz posible y que debemos hacer todo lo posible por promoverla, rechazando toda forma de derrotismo y desconfianza. Debemos mirar a Dios, única fuente de esperanza cierta. […] En tiempos de desolación, tenemos grandes dificultades para ver un horizonte futuro en el que la luz sustituya a la oscuridad, en el que la amistad sustituya al odio, en el que la cooperación sustituya a la guerra. Sin embargo, nosotros, como judíos y católicos, somos testigos de ese horizonte. Y debemos construirlo, comenzando en primer lugar en Tierra Santa, donde juntos queremos trabajar por la paz y la justicia, haciendo todo lo posible para crear relaciones capaces de abrir nuevos horizontes de luz para todos, israelíes y palestinos por igual”.

Para finalizar su carta a los judíos, el Papa ha señalado que judíos y católicos “debemos comprometernos en este camino de amistad, solidaridad y cooperación en la búsqueda de caminos para reparar un mundo roto, trabajando juntos en todas las partes del mundo, y especialmente en Tierra Santa, para recuperar la capacidad de ver en el rostro de cada persona la imagen de Dios en la que hemos sido creados.

Todavía tenemos mucho que hacer juntos para asegurar que el mundo que dejamos a los que vendrán después de nosotros sea un mundo mejor, pero confío en que podamos seguir trabajando juntos por este propósito”.

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