América

La Iglesia beatifica a José Gregorio Hernández, el “médico de los pobres”

El doctor venezolano José Gregorio Hernández, conocido como el “médico de los pobres”, al que se tiene gran devoción en el país, es beatificado hoy, 30 de abril. El cardenal Parolin no podrá asistir finalmente a causa de la pandemia.

Rafael Miner·30 de abril de 2021·Tiempo de lectura: 8 minutos
Jose Gregorio Hernandez Cisneros
Foto: ©2021 Catholic News Servic

Tal como anunció la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), la ceremonia de beatificación del Venerable Dr. José Gregorio Hernández, tendrá lugar el 30 de abril en el estadio universitario de la Universidad Central de Venezuela. La misa de beatificación será presidida por Monseñor Aldo Giordano, Nuncio Apostólico en Venezuela. Ayer mismo, el Papa lo nombró Copatrono del Ciclo de Estudios en Ciencias de la Paz de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma.

A la ceremonia no podrá asistir el Secretario de Estado del Vaticano, cardenal Parolin, quien “por razones de fuerza mayor”, según un comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, “vinculadas sobre todo a la pandemia del Covid-19, no podrá viajar a Venezuela, como era su deseo, con motivo de la beatificación del Venerable Siervo de Dios José Gregorio Hernández”.

El cardenal espera que este acontecimiento “contribuya a profundizar en la fe de los venezolanos y en su vida cristiana, a imitación del nuevo Beato, a afrontar juntos la crisis humanitaria y a promover la convivencia plural y pacífica”.

En la rueda de prensa realizada en la sede de la Conferencia Episcopal Venezolana, el cardenal  Baltazar Porras, arzobispo de Mérida, administrador apostólico de Caracas y presidente de la Comisión Nacional para la Beatificación del Dr. José Gregorio Hernández, explicó que  la Carta Apostólica firmada por el Papa Francisco, fijó como fecha para celebración litúrgica del Dr. José Gregorio Hernández el 26 de octubre de cada año, que coincide con la fecha de su nacimiento y que “ya es tradición para los venezolanos celebrarlo ese día”.

Más de 70 años de proceso

El 19 de junio de 2020, la Congregación para la Causa de los Santos promulgó el decreto con la autorización del Papa Francisco para la beatificación del Venerable Dr. José Gregorio Hernández, el cuarto Beato venezolano. Han pasado más de 70 años desde el inicio del proceso de beatificación y canonización del “médico de los pobres”, en 1949, por el entonces arzobispo de Caracas, Mons. Lucas Guillermo Castillo.

Posteriormente, el 16 de enero de 1986, José Gregorio Hernández fue declarado venerable, por el Papa Juan Pablo II. Ya bajo el pontificado del Papa Francisco, el 9 de enero de 2020, la Comisión Médica de la Congregación para la Causa de los Santos, aprobó el milagro atribuido a su intercesión, la curación de una niña alcanzada por una bala en la cabeza, disparada por unos hombres que querían robar a su padre. De igual forma ocurrió el 27 de abril de 2020 con la Comisión Teológica.

La beatificación de José Gregoria Hernández debe significar “una transformación para el pueblo venezolano”

Mons. Tulio Ramírez. Vicepostulador de la causa

Mons. Tulio Ramírez, vicepostulador de la Causa, ha señalado que la beatificación debe significar “una transformación para el pueblo venezolano”, puesto que él es referente de paz para todos. Destacó el sentido espiritual de la ceremonia de Beatificación, y la importancia de “no quedarnos en un acto festivo; la transcendencia que lleva consigo este acto es muy esencial para la conversión del corazón”.

Entrega a los demás

Se ha resumido la trayectoria del doctor Hernández como “una vida dedicada a las personas a las que atendió”, especialmente en la época de la epidemia conocida como ‘gripe española’, a las que apoyó con su dedicación y por las que entregó su vida. Nacido en 1864, murió atropellado por un coche cuando salía de una farmacia de Caracas el 29 de junio de 1919, donde había comprado medicinas para un paciente anciano.

El cardenal Baltazar Porras señaló que “La beatificación llega en el momento más oportuno”, “en medio de una crisis global y de una pandemia que pone en alto la debilidad de la condición humana y la necesidad de cuidar y preservar la salud integral, no hay mejor bálsamo que recurrir a la intercesión del médico de los pobres (…). “José Gregorio es en estos momentos el mejor punto de convergencia de todos los venezolanos, sin distingos de ninguna especie. Él nos convoca a trabajar juntos por el bien de la gente”.


Se reproduce a continuación un artículo y entrevista publicado en Palabra por Marcos Pantin en 2013.

El Dr. José Gregorio Hernández: hombre de ciencia y médico de los pobres

La vida de cada santo señala un camino que lleva a Dios. Cuando esa vida es tan normal que bien pudiera ser la mía, la del vecino o la de millones de cristianos, el santo puede arrastrarnos con él por el camino hacia Dios. Y si este influjo lo ejerce hoy, bien se dice que es un santo actual.

En estas luces podemos apreciar la vida del venerable José Gregorio Hernández, médico venezolano fallecido en 1919. Su causa de beatificación fue abierta en 1949 y el Beato Juan Pablo II aprobó el Decreto de la heroicidad de sus virtudes en 1986.

Mons. Fernando Castro Aguayo, obispo auxiliar de Caracas y actual Vice Postulador de la Causa de Beatificación nos da algunos datos sobre la vida del venerable siervo de Dios.

Monseñor ¿cómo trazar un perfil del Dr. José Gregorio Hernández?

-La vida del Dr. Hernández es muy rica. Puede afirmarse que destacó en el ejercicio de la medicina como servicio. Atendió a ricos y pobres, y a todos trató con la misma dedicación, incluso, haciendo uso de su patrimonio personal en favor de los más necesitados. José Gregorio Hernández ha sido reconocido en todos los sentidos: como ciudadano que rindió a su patria servicios admirables, como profesional de la medicina, como académico y riguroso hombre de ciencia, y sobre todo como hombre de fe que practicó la vida cristiana heroicamente en todos los momentos de su vida.

Catedrático de gran talla y amante de la universidad, siempre fue médico incansable con profunda vocación de servicio. Afirma el Dr. Razetti “Como médico práctico el Dr. Hernández ha tenido en Caracas una de las más brillantes clientelas y sus pacientes le profesan especial afecto por la suavidad de su carácter, la cultura de sus modales y el interés con que atiende a sus enfermos”, y seguidamente elogia, con cariñosa envidia, sus diagnósticos certeros.

Siendo un académico y científico de rigor ¿Cómo armonizó su ciencia y su fe?

-Todas las personas que conocen la vida del Dr. Hernández se sienten atraídos por su hombría de bien, su ciudadanía y por su vida cristiana. Es un ejemplo de fe en Jesucristo y de disponibilidad a Dios en el ejercicio de su profesión, impulsando la ciencia médica, en medio de las teorías y avances científicos de la época.

Los testimonios más elogiosos provienen de sus colegas científicos, muchos de ellos ganados para el positivismo materialista y el evolucionismo ateo. Afirmó Luis Razetti, médico e investigador de talla internacional, con quien hizo estrecha amistad cuando iniciaban la investigación médica en Venezuela: “No obstante que el doctor Hernández y yo pertenecemos a escuelas filosóficas diametralmente opuestas, una sincera amistad nos ha unido siempre y yo me he complacido en toda época en proclamar los indiscutibles méritos que posee como profesor, como hombre de ciencia y como ciudadano de conducta inmaculada”. Y añade el Dr. Rafael Caldera: “Bastaría leer los juicios sobre Hernández, de la mayoría de los más renombrado valores científicos de su época para ver cómo consideraban milagroso que pudiera ser cristiano un hombre de tantos y tan versados conocimientos en las ciencias experimentales.

Tan reconocido como médico y científico ¿Cómo es su fama de santidad?

-La devoción al Dr. José Gregorio Hernández está sumamente extendida. En los sectores medios y populares de Venezuela, prácticamente, un 90% ha acudido a su intercesión, y aproximadamente un 10 o 15% afirma haber recibido algún favor o milagro por su intercesión. En el hospital público o en la moderna clínica privada no faltan las estampas para la devoción privada, en la cama del enfermo, en el puesto de enfermeras o en la Unidad de Cuidados Intensivos.

People gather outside of the church in Caracas, Venezuela, where the remains of Jose Gregorio Hernandez Cisneros rest, Oct. 26, 2020. Hernandez, a Venezuelan doctor known for treating hundreds of poor patients for free and who died in 1919, will be beautified in Caracas April 30. (CNS photo/Fausto Torrealba, Reuters)

La fama de santidad del Dr. Hernández se toca desde el momento de su muerte. Médico de los pobres es velado con honores de catedrático en el paraninfo de la Universidad. De allí es llevado a la Catedral. Terminadas las exequias será llevado en hombros hasta el Cementerio. La noticia vuela por las calles y la ciudad conmovida espera frente al templo. “En la catedral el pueblo gritaba a las puertas: ¡el doctor Hernández es nuestro…! Al salir el féretro el pueblo lo arrebató a los estudiantes que lo llevaban y no hubo medio de evitarlo”. Fue el cortejo fúnebre más concurrido y sincero hasta entonces registrado en Caracas.

Si su devoción está tan extendida ¿no debería andar más rápido la causa de beatificación?

-Es sorprendente la abundancia de favores que se obtienen por la intercesión de José Gregorio Hernández. Sin embargo, la razón porque todavía no ha llegado a los altares es que todos lo consideran santo y pocos sienten la obligación o el deseo poner por escrito los milagros o favores que reciben por su intercesión.

¿Qué nos dice de su trabajo como Vice Postulador?

-Desde hace un año que he sido nombrado Vice postulador de la Causa. En este tiempo se han creado muchas pequeñas comunidades en diferentes sitios de Venezuela que se comprometen a orar, difundir la devoción al Siervo de Dios y recabar los datos necesarios para sustentar los milagros.

Además se ha dado un nuevo impulso a la Causa con la impresión de cuatro millones de estampas para la devoción privada que se están distribuyendo en toda Venezuela y algunos países de América.

Y ¿qué se espera de la difusión de la estampa en cuanto elemento evangelizador?

-En primer lugar, la oración de la estampa está dirigida a Nuestro Señor Jesucristo para que Él conceda un favor por la intercesión del Siervo de Dios. Luego, aspiramos a que el uso de la estampa fomente la oración en familia, entre vecinos y amigos, es decir, oración comunitaria. Y en tercer lugar, a través de la estampa aspiramos recaudar los datos para sustentar los milagros e introducirlos en la Sagrada Congregación para la Causa de los Santos.

¿Es fácil mantener el fervor general por el Médico de los pobres dentro de los cánones de la devoción privada?

-Para muchas personas que tienen devoción a José Gregorio, ha sido un verdadero descubrimiento constatar que la oración de la estampa se dirige a Jesucristo, el Mediador entre Dios y los hombres. Esta referencia ha sido un elemento evangelizador muy importante. Ha orientado a mucha gente sencilla que posiblemente toma la devoción al Dr. Hernández en modo un poco supersticioso. Esta insistencia en orientar la oración privada a nuestro Señor Jesucristo les ha ayudado a reavivar su fe, porque la oración personal y comunitaria dirigida a Jesucristo es siempre una fuente de bien y orienta al hombre al Redentor del mundo, al Salvador de la humanidad y Señor de la Historia.

¿Cómo respalda la Jerarquía venezolana este impulso a la Causa de Beatificación?

-El Cardenal Jorge Urosa Savino, Arzobispo de Caracas, el pasado mes de Octubre dirigió una Carta pastoral bastante extensa en la que subraya la vida heroica del Venerable, da las pautas para una recta devoción y anima al pueblo católico de toda Venezuela y otros países, a recoger los datos para respaldar el milagro requerido para la beatificación.

Este pronunciamiento es muy oportuno. Sale a la luz al inicio del Año de la Fe. Ciertamente, la beatificación del Dr. José Gregorio Hernández sería un gran bien para Venezuela porque reconocería la santidad de un ciudadano cabal, un científico de rigor, hombre de fe y caridad diligente, muy criollo, muy venezolano, que vivió la vida cristiana hasta las últimas consecuencias.

José Gregorio Hernández

Nace en Isnotú (Andes venezolanos) el 26 de octubre de 1864. Recibe el doctorado en Medicina en Caracas en 1888. En 1889 fue enviado a Europa para especializarse y traer a Venezuela los últimos avances en Medicina. Por dos años trabajó en los laboratorios de la Facultad de Medicina de París. Acumula experiencia en Berlín y Madrid donde recibió reconocimientos académicos.

En 1891 trae a Venezuela los equipos para erigir el Laboratorio de Medicina Experimental de la Universidad Central. Funda tres nuevas cátedras universitarias y el Instituto de Medicina Experimental. Miembro fundador de la Academia Nacional de Medicina, sin embargo, mantiene la consulta médica, la atención en el hospital y la docencia universitaria.

Fallece en Caracas el domingo 29 de junio de 1919 atropellado por un automóvil durante su ronda habitual de visitas a enfermos pobres.

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