Vaticano

“Ucrania sufre y merece la paz”, afirma el Papa en la Jornada de oración

La Jornada de ayuno y oración por la paz en Ucrania, convocada por el Papa Francisco ante la tensión militar suscitada en la zona, tuvo tres puntos clave: el Vaticano, la Basílica de Santa María in Trastevere en Roma, y la capital ucraniana, Kiev. Ucrania “es un pueblo que sufre, han sufrido mucha crueldad y merecen la paz”, ha clamado el Santo Padre.

Rafael Miner·26 de enero de 2022·Tiempo de lectura: 5 minutos
mujer catedral ucrania

Una mujer reza en la catedral católica ucraniana de la Resurrección ©CNS photo/Valentyn Ogirenko, Reuters

En la mañana del miércoles, al final de la audiencia general, el Papa ha elevado su plegaria por la paz en Ucrania, pidiendo “al Señor con insistencia que esa tierra pueda ver florecer la fraternidad y supere las heridas, los miedos y divisiones”.

En el día de la Jornada de ayuno y oración por la paz en Ucrania, anunciada por el Papa Francisco en el Ángelus del pasado domingo, Francisco ha realizado este llamamiento, apelando a la filiación a Dios Padre y a la fraternidad entre los hombres: “Recemos por la paz con el Padre Nuestro: es la oración de los hijos que se dirigen al mismo Padre, es la oración que nos hace hermanos, es la oración de los hermanos que imploran la reconciliación y la concordia”.

El Romano Pontífice, que reveló una inflamación de un ligamento en la rodilla, invitó a orar de este modo por la paz en Ucrania: “pidamos al Señor con insistencia”, para “que esa tierra pueda ver florecer la fraternidad y supere las heridas, los miedos y divisiones”.

El Santo Padre añadió que Ucrania, “es un pueblo que sufre; han pasado hambre, han sufrido mucha crueldad y merecen la paz”. Por ello, el Papa ha invitado a orar con insistencia teniendo presente: “que las oraciones e invocaciones que hoy se elevan al cielo toquen las mentes y los corazones de los responsables en la tierra, para que prevalezca el diálogo y se anteponga el bien de todos a los intereses partidistas”. Francisco concluyó su exhortación recordando y subrayando “por favor, nunca la guerra”.

Encuentros de oración

En respuesta al llamamiento del Papa Francisco, tuvieron lugar encuentros de oración por la paz en Ucrania en iglesias y parroquias de varios países. En Roma, en la Basílica de Santa María in Trastevere, a las 19.15 horas, la Comunidad de Sant’Egidio ha promovido una oración especial que fue presidida por el arzobispo Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, y que pueden ver aquí.

También en Roma, a las 18:00 horas, se celebró una oración de vísperas en la iglesia de Santa Sofía, convocada por la comunidad ucraniana, con la participación del obispo Benoni Ambarus, el director de la Oficina diocesana de Migrantes, Monseñor Pierpaolo Felicolo, y el rector de la Basílica, don Marco Jaroslav Semehen. Promovida por la Oficina Diocesana de Migrantes, la vigilia contó con la presencia de capellanes y representantes de las distintas comunidades étnicas.

En Bolonia, el cardenal arzobispo Matteo Zuppi presidió la oración a las 19.30 horas en la Basílica de los Santos Bartolomé y Gaetano. A estos momentos de oración se han sumado otras iniciativas promovidas por diócesis, movimientos y realidades eclesiales.

Invitación del Romano Pontífice

El domingo pasado, el Papa Francisco manifestó que seguía «con preocupación el aumento de las tensiones que amenazan con infligir un nuevo golpe a la paz en Ucrania y poner en cuestión la seguridad en el continente europeo». Según se ha informado, decenas de miles de tropas rusas están desplegadas en la frontera ucraniana. En el fondo, puede latir el hecho de que el régimen de Kiev aspire a entrar en la OTAN, tras la crisis de Crimea de 2014.

El Kremlin reconoció hace unos días que la tensión es “demasiado alta”, mientras se ha filtrado estos días que el presidente francés, Emmanuel Macron, que acaba de reunirse en Berlín con el canciller alemán, Olaf Scholz, conversará este viernes con el presidente ruso, Vladimir Putin, con el fin de sugerir un plan de desescalada.

Por otra parte, el nuncio apostólico en Ucrania, Monseñor Visvaldas Kulbokas, ha señalado que “la cercanía del Papa conforta los ánimos”. En una entrevista concedida a los medios de comunicación del Vaticano, monseñor Visvaldas Kulbokas, añade que la gente está agradecida a Francisco: “saber que no están solos y olvidados es una gran ayuda”.

“El riesgo de una posible escalada del conflicto se vive con más coraje”, agrega el nuncio. “Aquí en Ucrania, el Papa Francisco es una de las personalidades religiosas más respetadas por la población local, por lo que este llamamiento del Papa tras el rezo del Ángelus del pasado domingo fue recibido inmediatamente como una noticia muy importante, que alivia el corazón, expresa cercanía y solidaridad, y en momentos de dificultad como los que se viven en Ucrania, saber que no estás solo y olvidado ya es una gran ayuda”.

Alerta de los obispos polacos y ucranianos

“La situación actual representa para los países de Europa Central y Oriental y para todo el continente europeo un gran peligro, que puede destruir los progresos realizados hasta ahora por muchas generaciones en la construcción de un orden pacífico y de la unidad en Europa”, han subrayado este lunes los obispos de Polonia y Ucrania en un llamamiento para buscar el diálogo y el entendimiento.

En sus discursos, los líderes de muchos países señalan el aumento de la presión de Rusia sobre Ucrania, ya que se reúnen masivamente el armamento y las tropas en su frontera”, explican los obispos. “La ocupación de Donbás y Crimea ha demostrado que la Federación Rusa -violando la soberanía nacional y la integridad territorial de Ucrania- desprecia las normas vinculantes del derecho internacional», se lee en el Llamamiento, según la misma agencia vaticana.

Los obispos señalan que “hoy en día, la búsqueda de alternativas a la guerra para resolver los conflictos internacionales ha llegado a ser una necesidad urgente, ya que el poder aterrador de los medios de destrucción está ahora en manos incluso de las potencias medianas y pequeñas, y los lazos cada vez más fuertes que existen entre los pueblos de toda la tierra hacen difícil, si no prácticamente imposible, limitar los efectos de cualquier conflicto”.

Evitar la hostilidad

En esta línea, “basándonos en la experiencia de las generaciones anteriores, hacemos un llamamiento a los gobernantes para que se abstengan de la hostilidad. Animamos a los dirigentes a abandonar inmediatamente la vía del ultimátum y la utilización de otros países como moneda de cambio. Las diferencias de intereses no deben resolverse mediante el uso de las armas, sino mediante acuerdos. La comunidad internacional debe unirse en solidaridad y apoyar activamente, de todas las formas posibles, a la sociedad en peligro”, han escrito los obispos de Polonia y Ucrania.

“En nombre de falsas ideologías, naciones enteras fueron condenadas a la aniquilación, se violó el respeto a la dignidad humana y la esencia del ejercicio del poder político se redujo a la sola violencia. También hoy queremos dejar claro que toda guerra es una tragedia y nunca podrá ser un medio adecuado para resolver los problemas internacionales. Nunca ha sido ni será una solución adecuada porque genera nuevos y más graves conflictos”, añadieron.

Los autores del Llamamiento han recordado las palabras de san Pablo VI, que en su discurso en la sesión de 1978 de la Conferencia de Desarme de la ONU calificó la guerra como “medio sumamente irracional y moralmente inaceptable para ajustar las relaciones entre los Estados”. También recordaron la oración de san Juan Pablo II: “Padre, concede a nuestro tiempo días de paz. ¡Nunca más la guerra! Amén”.

El Llamamiento ha sido firmado por el arzobispo mayor Sviatoslav Shevchuk, Jefe de la Iglesia greco-católica ucraniana; arzobispo Stanisław Gądecki, presidente de la Conferencia Episcopal Polaca; arzobispo Mieczysław Mokrzycki, vicepresidente de la Conferencia Episcopal Ucraniana; Monseñor Eugeniusz Popowicz, Metropolitano de Przemysl – Varsovia de la Iglesia greco-católica de Polonia; Monseñor Nil Luszczak, Administrador Apostólico Sede Vacante Eparquía de Mukachevo, Iglesia católica de rito bizantino-ruteno de Ucrania.

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