Vaticano

La Inteligencia Artificial, foco de las Comunicaciones Sociales

El Papa Francisco ha comunicado el tema de la próxima Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que se celebrará en 2024. En esta ocasión, el lema es “Inteligencia artificial y sabiduría del corazón: por una comunicación plenamente humana”.

Paloma López Campos·29 de septiembre de 2023·Tiempo de lectura: 2 minutos
Inteligencia Artificial

(Unsplash / Julien Tromeur)

La Sala Stampa ha hecho público el tema elegido por el Papa para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. En 2024, esta jornada llevará como lema “Inteligencia artificial y sabiduría del corazón: por una comunicación plenamente humana”.

En esta ocasión, el Santo Padre quiere poner el foco sobre la revolución tecnológica que supone que “cada vez sea más natural comunicar a través de las máquinas y con ellas”. Esta nueva realidad trae desafíos, entre los cuales el Papa resalta la desinformación y la soledad.

A través de la reflexión a la que invita la Jornada de las Comunicaciones Sociales, el Papa quiere buscar una mejor orientación de los sistemas de Inteligencia Artificial. Francisco espera “que se forme en todos una conciencia responsable del uso y del desarrollo de estas nuevas formas de comunicación”. Solo aprendiendo a integrar de manera responsable la inteligencia artificial y los algoritmos se logrará “una vida más plena de la persona humana”.

Inteligencia artificial y antropología

Esta no es la primera vez que el Papa habla sobre la inteligencia artificial. Ya en su encíclica “Laudato si’” expresó que “es justo alegrarse ante estos avances, y entusiasmarse frente a las amplias posibilidades que nos abren estas constantes novedades” que aporta la tecnología. Sin embargo, también advirtió que “nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma y nada garantiza que vaya a utilizarlo bien, sobre todo si se considera el modo como lo está haciendo”.

Francisco reconoció en 2015 la multitud de ventajas que ofrece la tecnología, ya sea a través de la Inteligencia Artificial, los avances médicos o la modernización de la industria. Pero expresó su preocupación por el impacto de esto en la vida de las personas. “La gente ya no parece creer en un futuro feliz, no confía ciegamente en un mañana mejor a partir de las condiciones actuales del mundo y de las capacidades técnicas. Toma conciencia de que el avance de la ciencia y de la técnica no equivale al avance de la humanidad y de la historia, y vislumbra que son otros los caminos fundamentales para un futuro feliz. No obstante, tampoco se imagina renunciando a las posibilidades que ofrece la tecnología”.

El Santo Padre, consciente del gran peso que tiene la Inteligencia Artificial y todo lo que la rodea, desea que la Iglesia ayude a integrar los grandes avances con una visión del hombre que no puede reducirse al plano material del “paradigma tecnocrático”.

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