España

Infancia misionera: «Jenet, Michelle e Íscar representan a todos los niños del mundo»

Sofía, franciscana misionera ha compartido las historias de tres niñas a las que ha conocido a través de su labor en la frontera brasileña con Venezuela. Estas tres menores representan, para esta vilagarciana “a todos los niños del mundo.  Doy gracias a Dios por conocer estas historias que dan luz a una vida nueva y que, en el margen, son la luz del mundo y nos enseñan a creer en Dios que esta vivo”.

Maria José Atienza·12 de enero de 2022·Tiempo de lectura: 3 minutos
infancia misionera_omp

La presentación de la jornada de la Infancia misionera, que se celebra el domingo 16 de enero en España, ha contado con el testimonio de Sofía Quintans Bouzada, franciscana misionera de la Madre del Divino Pastor, misionera en Brasil.

Ella, junto a José María Calderón, Director Nacional de OMP España, ha puesto nombre a la labor que la obra pontificia realiza en las zonas más desfavorecidas del planeta.

Sofía es una de las integrantes de la comunidad franciscana misionera que se estableció en 2019 al norte del país, en el estado de Roraima. La zona es un enclave fronterizo que supone uno de los pasos de mayor afluencia de refugiados venezolanos.

Sofía, una religiosa peruana y otra venezolana, a la que se unirá pronto una congoleña, constituyen lo que ha denominado como una “presencia eclesial muy encarnada, samaritana y humilde”.

Su labor evangelizadora se centra en la atención a los refugiados procedentes de Venezuela que, desde 2018 han cruzado a la nación carioca. Se calcula que unos 600.000 venezolanos han pasado a Brasil desde 2018. Ese año la crisis humanitaria desatada en esta frontera norte hizo que el gobierno brasileño pusiera en marcha una ingente operación de acogida en la que colaboran el propio gobierno, el ejército, ONGs y las distintas confesiones enraizadas en el país.

quintas_brasil_omp

En ese complejo y variado mapa de instituciones, las franciscanas misioneras son “una presencia pequeña pero una fuerte experiencia de Cristo pobre y pequeño”. Colaboran en el acompañamiento, escucha y acogida de los miles de menores, especialmente niñas, que viven en condiciones especialmente duras.

Un proceso de “acoger, promover e integrar a estas personas como si fuera el mismo Cristo que llega a nosotros” ha subrayado Quintás. Un proceso que hace que se sientan acogidos a través de acompañamiento personal, espiritual” y siempre, “con un cuidado respeto a la persona”.

Como ha explicado Sofía Quintás, los refugiados que llegan a Brasil comienzan su vida en los “abrigos”, unos campos de refugiados instalados por el Gobierno. Además de ser de menor tamaño, los «abrigos» están diferenciados por tipología -mujeres con hijos, varones solos, menores…- para poder atender con mayor eficacia sus necesidades.

Tres nombres

Esta franciscana misionera ha personalizado su experiencia en tres historias diferentes de tres chicas. Jenet, la primera, una niña Pomona, salió de una comunidad indígena interior de Venezuela con un tumor en la cabeza. Pidió ayuda, pero estaba sin documentos. Gracias a diversas gestiones pudo ser trasladada a Sao Paulo para recibir un tratamiento y volvió a su comunidad indígena. “La lucha por la vida de esa niña” ha señalado Quintás “fue para mi un reflejo de Cristo vivo muy fuerte”.

La segunda historia ha llevado el nombre de Michelle, quien para esta franciscana “representa la trata de seres humanos más vulnerables”. Vive en uno de esos «abrigos» y la religiosa se percató de que dejó de acudir a las actividades de integración. Al preguntarle por qué no asistía, la niña le respondió que ella “quería ir, pero que tenía que trabajar en el semáforo” pidiendo por las calles.

El tercer nombre es el de Íscar, quien, “tras cruzar sola la frontera con 16 años”, consiguió terminar sus estudios y, recientemente, se ha graduado y cada día, ha destacado, da gracias a Dios por haber podido reconducir su vida y perdonar a su hermano que la maltrató.

2022 un año intenso en las OMP

Por su parte, el Director Nacional de OMP España, José María Calderón, ha destacado que este año 2022 tiene un especial acento para la familia misionera.

No en vano, se cumple el primer centenario de la institución de la Infancia Misionera como obra pontificia, “su puesta al servicio de la pastoral ordinaria del Santo Padre en la atención de los niños de los territorios de misión”.

Además, el próximo 22 de mayo será proclamada beata Pauline Jaricot, la joven lionesa iniciadora de lo que, mas adelante sería, la Propagación de la Fe. 

Calderón ha recordado que “la infancia misionera es muy importante. Para muchos niños en territorios de misión, el único sitio donde encuentran hogar, afecto, posibilidades de crecer y estudiar es la iglesia”. Además ha señalado que esta campaña continúa la campaña iniciada hace cuatro años en la que la Infancia Misionera se centra en la vida de Jesús niño. En esta edición, “los niños del mundo son también luz para niños sin Fe, que son ignorados, que no son amados”.

Newsletter La Brújula Déjanos tu mail y recibe todas las semanas la actualidad curada con una mirada católica