Iniciativas

Ave María, la ciudad construida “a medida” para católicos en Florida

En Florida hay una ciudad que se llama Ave María y tiene como objetivo facilitar a todos sus habitantes vivir la fe católica en comunidad.

Paloma López Campos·29 de abril de 2024·Tiempo de lectura: 3 minutos
Ave Maria catedral

El centro de la ciudad, la parroquia Ave María (Flickr / Steve Knight)

No a muchos les suena el nombre de Tom Monaghan, pero uno de sus proyectos sí que es bastante conocido: “Domino’s Pizza”. Sin embargo, esta franquicia no es el único legado del empresario estadounidense. A finales del siglo XX, Monaghan vendió su empresa de pizza y se lanzó a promover Ave María, una comunidad no incorporada inspirada en el catolicismo. El término «comunidad no incorporada» hace referencia a un territorio que no está organizado con un gobierno local y que, en el caso de Florida, pertenece jurisdiccionalmente a un condado pero conserva cierta independencia.

Después de convertirse tras la lectura de “Mero cristianismo” de C.S. Lewis, Tom Monaghan quiso usar su dinero para “llevar a tantas almas como pueda al Cielo”. Por ello, invirtió su fortuna en construir una gran iglesia que sería el centro de esta nueva comunidad. El planteamiento inicial de Monaghan era construir una ciudad exclusivamente para católicos. Pero el tiempo demostró que era mejor abrir las puertas a personas de otros credos.

A pesar de esto, todo lo construido en la ciudad busca facilitar a sus habitantes la práctica de la fe católica. El plano urbanístico está organizado de tal manera que se pueda pasear y llegar con facilidad al centro para acudir a la iglesia. Por otro lado, las calles tienen nombres de santos u otros elementos de la fe.

El centro de Ave María

La iglesia Ave María en el núcleo del territorio quiere ser “una luz en la oscuridad que ilumine el camino hacia Jesucristo a través de los sacramentos” como dice su página web. El objetivo del templo es favorecer la vida en comunidad de los católicos, poniendo especial énfasis en la entrega al prójimo, tal como demuestra el museo dedicado a santa Teresa de Calcuta que pertenece a la iglesia.

Cerca del edificio hay una capilla de adoración perpetua en el que se permite rezar frente a Jesús sacramentado las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Además, la parroquia ofrece diversos cursos de formación para adultos, jóvenes y niños, y favorece la creación de grupos como Emaús, la legión de María o estudios de la Biblia.

Interior de la parroquia de Ave María en Florida (Flickr / Steve Knight)

Educación en Ave María

Actualmente hay varias escuelas cerca de la comunidad, tres privadas y cuatro públicas. Además, el fundador de “Domino’s Pizza” abrió también la universidad Ave María con el fin de ofrecer a los ciudadanos una educación superior basada en el Magisterio de la Iglesia católica.

La universidad quiere convertir “a sus estudiantes en la próxima generación de santos”. En su página web explican que, junto a la importancia de la formación académica, el objetivo es nutrir por entero a la persona, asegurando a los estudiantes y profesores el acceso a los sacramentos para que puedan “dar gloria a Dios”.

En su oferta académica, Ave María no se diferencia mucho de ninguna otra universidad. Si bien es cierto que ofrece también cursos que podrían calificarse como confesionales, como Estudios de la Familia o Estudios Católicos, también permite a sus alumnos apuntarse a carreras como Ingeniería Informática, Lenguas Clásicas, Enfermería, Física, Bioquímica o Historia.

Difícil equilibrio

A pesar del enfoque católico en esta comunidad de Florida, personas con credos distintos también pueden vivir en la ciudad, de hecho, en 2017 abrió la primera iglesia baptista. La idea original de Monaghan de imprimir la cultura católica en Ave María de tal modo que no hubiese modo de separarse de ella se abandonó hace tiempo y en la actualidad el empresario afirma que Ave María está abierta a todo el mundo.

Sin embargo, este proyecto a gran escala ha sembrado dudas en muchas personas. Pasando por encima de algunas declaraciones polémicas realizadas por Monaghan a lo largo de los años, hay quienes piensan que una comunidad como esta de Florida desdibuja los límites entre la religión y la política. Construir una ciudad basada en la fe católica lleva a plantear cuestiones como si se pueden vender productos anticonceptivos en las farmacias o si se puede condenar el acceso a la pornografía.

Más allá de esas decisiones, que en Ave María han intentando solventar, hay personas que también se preguntan si la creación de una comunidad así no provoca que los niños crezcan en un ambiente cerrado y demasiado protegido que no les prepara correctamente para la sociedad actual.

Con estas cuestiones sobre la mesa, Ave María sigue adelante e incluso está creciendo, pues el proyecto atrae inversores que quieren construir en el territorio. Por lo demás, las respuestas a las preguntas del futuro, como en todos los casos, solo las tiene el tiempo.

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