Evangelización

San Benito de Palermo, ‘el Africano’, y san Cayetano Catanoso, párroco 

La liturgia celebra hoy a san Benito de Palermo, apodado ‘el Africano’ o ‘el Negro’, por su ascedencia de padres africanos y esclavos, y a san Cayetano Catanoso, párroco en Reggio (Italia). San Isidoro de Sevilla, doctor de la Iglesia, se festeja el 26 de abril según el ‘novus ordo’ del rito romano, aunque falleció el 4 de abril del año 636, tras casi 40 como obispo. 

Francisco Otamendi·4 de abril de 2025·Tiempo de lectura: < 1 minuto
San Benito de Palermo.

Estatua de san Benito de Palermo en el municipio de Santa Rita, Estado de Zulia (Venezuela) (Wikimedia commons, creative commons).

La Iglesia celebra el 4 de abril a San Benito Massarari, de Palermo, llamado ‘el Africano’ o  ‘el Negro’, y san Cayetano Catanoso, sacerdote y párroco en Reggio. San Benito Massarari nació en Sicilia en 1526, de padres cristianos, descendientes de esclavos negros. De joven, Benito cuidaba el rebaño del patrón, y desde entonces, por sus virtudes, era llamado ‘el santo moro’.

San Benito fue eremita, y entró después en la Orden franciscana, en 1562. Se mostró siempre humilde y lleno de fe en la divina Providencia, señala el Martirologio Romano. No tenía estudios, pero sus dotes naturales y espirituales de consejo y prudencia atraían a mucha gente. Fue hermano lego, cocinero, y luego guardián del convento de Santa María de Jesús en Palermo y maestro de novicios. Se le atribuyeron dones carismáticos y milagrosos.

Culto a la eucaristía, atención a necesitados, vocaciones

San Cayetano Catanoso, sacerdote, fue párroco durante años de una aldea pobre, donde fue pastor y padre de todos, según el directorio franciscano. Más adelante, en una parroquia de Reggio, desempeñó una actividad aún más intensa: catequesis, misiones populares, confesonario, asistencia a pobres, enfermos y perseguidos, etc. 

Fomentó el culto a la Eucaristía y promovió las vocaciones sacerdotales. Muy devoto de la santa faz de Cristo, san Cayetano fundó la congregación de las religiosas Verónicas de la Santa Faz, para ayudar a los sacerdotes más necesitados. Fue beatificado en Roma por san Juan Pablo II en 1987, y canonizado por el Papa Benedicto XVI en 2005.

Otros santos y beatos del 4 de abril son san Pedro de Poitiers (s. XII), san Platón de Constantinopla, los beatos Guillermo Cuffitelli, José Benito Dusmet y Francisco Solís, o los santos mártires Agatópodo y Teódulo.

El autorFrancisco Otamendi

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