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Monseñor Kaigama, arzobispo de Abuja: “En Nigeria sufrimos pero sonreímos”

El arzobispo de Abuja (Nigeria), monseñor Ignatius Ayau Kaigama, protagonizó el Foro Omnes del 18 de marzo, durante el cual compartió con los presentes la realidad de los cristianos perseguidos en Nigeria.

Paloma López Campos·19 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos
Arzobispo Kaigama Nigeria

Monseñor Ignatius Ayau Kaigama, arzobispo de Abuja, Nigeria (CNS photo / Gregory A. Shemitz)

El arzobispo de Abuja (Nigeria), monseñor Ignatius Ayau Kaigama, fue el protagonista del Foro Omnes celebrado el 18 de marzo en el CEU San Pablo. Durante la sesión, muchas personas se acercaron a escuchar el testimonio de los cristianos perseguidos en Nigeria, en este evento organizado junto a Ayuda a la Iglesia Necesitada y varios promotores: la Fundación CARF, el Banco Sabadell y la Asociación Católica de Propagandistas.

La periodista Raquel Martín moderó el diálogo con el arzobispo, quien comenzó agradeciendo el cariño hacia Nigeria que había percibido en su visita a España, así como la labor que realiza Ayuda a la Iglesia Necesitada. Ese mismo cariño, explicó, lo sintió en su reciente audiencia con el Papa León XIV, “quien escuchó con atención todos los problemas y miedos expresados por los obispos nigerianos” “El Papa nos aseguró sus oraciones”, continuó, “y nos animó a seguir en la lucha”.

Mesa de ponentes durante el Foro Omnes.

Cristianos perseguidos

Monseñor Kaigama mencionó desde el primer momento la dura persecución a la que están sometidos los cristianos en el país. “Justo antes de que me fuera, uno de los sacerdotes de mi diócesis tuvo que huir de su hogar tras un ataque. Muchas parroquias se quedan vacías porque los sacerdotes están amenazados y no se pueden quedar allí, pero a la vez en las puertas de sus casas hay agujeros de balas”.

«El objetivo de los atacantes es debilitar la fe cristiana».

Las historias contadas por el arzobispo eran incluso personales, pues narró que raptaron a su sobrino junto a otro compañero seminarista y estuvieron durante dos semanas en manos de los secuestradores, “maniatados y encadenados en un baño”.

“Las personas” continuó, “sufren ataques y las asesinan, por la única razón de ser cristianos. El objetivo de los atacantes es debilitar la fe cristiana”. Como resumen de la situación, monseñor Kaigama dijo: “Nigeria está sufriendo, los nigerianos están sufriendo”.

Asistentes al Foro Omnes.

La Iglesia católica, tan perseguida como las otras denominaciones cristianas, sufre mucho ante esta situación. “Las personas acuden a nosotros cuando están en problemas, por culpa de la negligencia del Gobierno la gente se siente abandonada y cuando necesitan ayuda acuden a la Iglesia”, explicó el arzobispo. Por esta razón, “ya no me siento solo un pastor, que reza y bendice, sino también como un trabajador humanitario”.

Por eso, la labor realizada por instituciones como Ayuda a la Iglesia Necesitada es tan importante y el ponente agradeció sinceramente su trabajo y dedicación. “Con vuestra fe y nuestra fe, con vuestra ayuda y nuestra determinación, venceremos”, afirmó el sacerdote.

Fe y oración

“La fe y la oración son instrumentos muy poderosos”, aseguró monseñor Kaigama. “A los nigerianos se nos conoce por ser un pueblo de gran fe y considero que la razón por la que Nigeria no se ha desintegrado es precisamente por esta fe”, dijo.

En este sentido, el obispo recordó a los misioneros europeos que a lo largo de la historia fueron a Nigeria a evangelizar. “Nos habéis enseñado a rezar, a perdonar, a amar”, señaló. Algo clave, pues las difíciles condiciones del país llevan a muchos cristianos a tener, como único recurso para perdonar, la fe en Dios. “Humanamente no es posible, pero con la fe todo se puede”, explicó.

“Ya no me siento solo un pastor, que reza y bendice, sino también como un trabajador humanitario”.

“En Nigeria sufrimos pero sonreímos», dijo el arzobispo. Algo que solo se logra a través del perdón auténtico que se realiza apoyado en la fe. “Rezo para que el perdón en el mundo aumente y para que Dios nos conceda a todos el regalo de perdonar”, continuó.

Necesidad de actuar

Pero no solo hay oración en las comunidades cristianas. El ponente afirmó que los cristianos rezan, pero también actúan y piden constantemente al Gobierno que intervenga. “Creemos que Dios puede tocar el corazón de estas personas para moverles a hacer lo correcto”, aseveró.

Además lanzó un mensaje a los políticos de todo el mundo, diciendo que “tenemos la esperanza de que otros países también vengan, actúen y hagan algo útil para acabar con la raíz de esta maldad”. En este sentido, resaltó el papel crucial de los medios de comunicación para mostrar lo que está ocurriendo y lograr un impacto real.

La intercesión de la Virgen María

Para finalizar, el arzobispo Kaigama resaltó el amor que sienten los nigerianos por la Virgen María, a quienes siempre acuden en busca de ayuda. “Yo siempre animo a los fieles a llevar encima un Rosario, en el bolsillo, en el bolso o donde sea. Personalmente, para no olvidarme nunca de rezar a Nuestra Señora llevo todos los días un Rosario en cada bolsillo”, contó.

“La Virgen María es un pilar para nosotros”, explicó el ponente, “y confiamos en que Ella presenta todas nuestras necesidades a la Santísima Trinidad y que, por la gracia de Dios, superaremos las dificultades”.

Oración conjunta y bendición

Al finalizar el diálogo, José María Gallardo, presidente de Ayuda a la Iglesia Necesitada en España, presentó la campaña “Sana Nigeria: que la persecución no tenga la última palabra”. A continuación, monseñor Kaigama dirigió un momento de oración con los presentes e impartió su bendición.

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