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El Papa deja África con una apelación a la santidad y al carácter misionero

En un ambiente eléctrico, por la lluvia torrencial y la vitalidad de la multitud, el Papa se ha despedido en el estadio de Bata de Guinea Ecuatorial y de África. Su llamamiento ha sido “contribuir significativamente a la santidad y al carácter misionero del pueblo cristiano, como en los primeros siglos de la Iglesia”.

OSV / Omnes·23 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos
Papa León XIV en Malabo, Guinea Ecuatorial.

El Papa León XIV sostiene su bastón pastoral al concluir la Misa en el Estadio de Malabo en Malabo, Guinea Ecuatorial, el 23 de abril de 2026. (Foto CNS/Lola Gómez).

El ambiente en el estadio de Bata, en Guinea Ecuatorial, fue absolutamente eléctrico, mientras la multitud corría y bailaba bajo la lluvia torrencial, emocionada por la llegada del Papa León XIV, último acto de su viaje a África.

Así ha sido durante la Misa, en la que el Pontífice ha animado a la “Iglesia que peregrina en Guinea Ecuatorial, a continuar con alegría la misión de los primeros discípulos de Jesús”. 

Leyendo juntos el Evangelio, “que seáis anunciadores apasionados, como lo fue el diácono Felipe. Celebrando juntos la Eucaristía, que deis testimonio con vuestra vidas de la fe que salva, para que la Palabra de Dios se convierta en pan bueno para todos”. Es precisamente el amor del Señor el que sostiene nuestro compromiso, especialmente al servicio de la justicia y de la solidaridad, ha subrayado.

Pésame por el fallecimiento del vicario general

El Papa ha expresado en la homilía su sentido pésame por el fallecimiento, hace algunos días, del vicario general de la diócesis, Monseñor Fortunato Nsue Esono, al que ha recordado en la Eucaristía.

“Invito a vivir con espíritu de fe este momento de dolor y confío en que, sin dejarse llevar por comentarios o conclusiones apresuradas, se haga plena luz sobre las circunstancias de su muerte”.

Despedida: “Me llevo un tesoro inestimable de fe, de esperanza y de caridad”

Al final de la Misa en Malabo, tras el agradecimiento del arzobispo, y antes de dar la bendición final, León XIV ha transmitido su legado, en el 170 aniversario de la evangelización del país.

Cada una de las frases ha sido coreada y aplaudida por la multitud.

Ha llegado el momento de la despedida después de este viaje de 10 días a África. Agradezco al señor arzobispo, a los demás obispos, a los sacerdotes y a todos vosotros, Pueblo de Dios que peregrina en estas tierras”. 

“Vosotros sois sal de la tierra y luz del mundo”

“Cristo es la Luz de Guinea Ecuatorial, y vosotros sois sal de la tierra y luz del mundo. Mi gratitud se dirige a las autoridades civiles del país, y a cuantos de distintas maneras han contribuido al éxito de mi visita”.

“Me voy de África llevando conmigo un tesoro inestimable de fe, de esperanza y de caridad. Es un tesoro grande, hecho de historias, de rostros, de testimonios, alegres y sufridos, que enriquecen abundantemente mi vida y mi ministerio como Sucesor de Pedro”.

“Como en los primeros siglos de la Iglesia”

“Como en los primeros siglos de la Iglesia”, ha subrayado el Papa León, hoy Africa está llamada a contribuir significativamente a la santidad y al carácter misionero del pueblo cristiano”. 

“Confío esta intención a la intercesión de la Virgen Maria, a quien os encomiendo de corazón, así como a vuestras familias, a vuestras comunidades, a vuestra nación, y a todos los pueblos africanos”.

Tras la bendición final, el Santo Padre ha partido hacia el aeropuerto. Flotaba en el ambiente la calurosa acogida del pueblo ecuatoguineano. Y los vítores al Papa, que ha lanzado el guante de continuar con alegría la misión de los primeros discípulos de Jesús.

De nuevo en Bata, ha aflorado su mensaje netamente cristocéntrico, en esta ocasión apoyado en San Ambrosio, el obispo de Milán que bautizó a san Agustín.

“Cristo lo es todo para nosotros!. En Él encontramos plenitud de vida y de sentido. ‘Si estás oprimido por la injusticia, Él es la justicia; si tienes necesidad de ayuda, Él es la fuerza; si tienes miedo de la muerte, Él es la vida. Si deseas el cielo, Él es el camino; si estás en las tinieblas, Él es la luz» (S. Ambrosio, De Virginitate, 16,99). 

Con la compañía del Señor, ha remarcado el Papa León, “nuestros problemas no desaparecen, pero son iluminados. Así como toda cruz encuentra redención en Jesús, así en el Evangelio la historia de nuestra vida encuentra sentido”.

La multitud reacciona mientras el Papa León XIV celebra la última Misa de su viaje apostólico a África en el estadio de Malabo, Guinea Ecuatorial, el 21 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Guglielmo Mangiapane, Reuters).

Tras seis horas de vuelo desde Malabo, el Papa llega a Roma al anochecer de este día 23 de abril.

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Esta crónica se ha realizado con información de Courtney Mares, editora de OSV News especializada en el Vaticano, desde Bata y Malabo, Guinea Ecuatorial.

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El autorOSV / Omnes

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