Las medidas de contención salarial adoptadas por el Papa Francisco con la Carta Apostólica «Un Futuro Sostenible» del 23 de marzo de 2021, que fueron necesarias para afrontar el desafío de la pandemia, han quedado derogadas por otra Carta Apostólica, fechada el 1 de septiembre, del Papa León XIV.
En consecuencia, se actualizan los salarios de cardenales, jefes y secretarios de dicasterios, clérigos y religiosos del Vaticano, en los mismos porcentajes en que se redujeron. En síntesis, un 10 por ciento para los cardenales, un 8 por ciento para otros superiores, y un 3 por ciento para clérigos y religiosos.
Compromiso de garantizar la sostenibilidad económica
El Papa añade en su Motu Propio que las medidas ya fueron parcialmente modificadas, mediante la derogación del Artículo 3, con el Rescriptum ex Audientia del 16 de junio de 2025. Y tiene “la certeza de que las instituciones de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano continuarán, con diversos instrumentos, en su compromiso de garantizar la sostenibilidad económica”.
La disposición ha sido tomada por el Santo Padre tras consultar con la Secretaría de Economía, y “haber examinado cuidadosamente todo”. El Pontífice suprime la norma, aunque no elimina las disposiciones aplicadas mientras la ley estuvo vigente, incluyendo la congelación de los aumentos bienales por antigüedad.
Secretaría de Economía
Por esta razón, se ha escuchado “la opinión competente de la Secretaría de Economía”, cuyo Prefecto es el laico español Maximino Caballero, “después de haber examinado cuidadosamente todo”.
La medida se establece sin perjuicio de los efectos producidos durante su período de vigencia. Incluidos los efectos producidos por la suspensión de la acumulación de los incrementos bienales de antigüedad a que se refiere el Artículo 5, que permanece definitivamente adquirido.
Las restricciones del Papa Francisco, revocadas
Las restricciones adoptadas por el Papa Francisco fueron rigurosas, y se debieron en particular a las consecuencia de la pandemia. Ésta había agravado “el déficit que ha caracterizado la gestión económica de la Santa Sede durante varios años, el cual ha impactado negativamente todas las fuentes de ingresos de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano”, como se indicó en el Motu Proprio ‘Un Futuro Sostenible’ de 2021.
El Papa Francisco hizo también un llamamiento a revisar el gasto, para evitar medidas todavía más drásticas, como el despido de empleados laicos, padres y madres de familia, como informa la agencia vaticana.





