Cultura

Fray Pascual Saturio: Los gaditanos “no dejan a la Virgen nunca”

Hoy se celebra la fiesta de la Virgen del Carmen, Patrona de las gentes del mar y de Stella maris. Pero hay otra Virgen, gaditana, la del Rosario, que estuvo embarcada anualmente más de 150 años con la flota armada que preservaba a la Marina mercante. Es la pequeña Galeona, que surca el mar mientras la Patrona, de tamaño natural, se queda en el santuario gaditano. El P. Pascual Saturio habla con Omnes de la Virgen.

Francisco Otamendi·16 de julio de 2022·Tiempo de lectura: 7 minutos
galeona cádiz

Fray Pascual Saturio llegó a Cádiz en 1988, ya sacerdote dominico, y no parece que haya muchas personas que sepan tanto de la intensa relación de la capital gaditana con la Virgen Santísima, como este hombre lleno de vitalidad.

La presencia de la Virgen del Rosario entre los hombres del mar viene desde la victoria naval de Lepanto (1571) y está hondamente arraigada en Cádiz. Fray Pascual habla con Omnes desde el santuario de nuestra Nuestra Señora del Rosario, en el templo de Santo Domingo, “aunque popularmente la gente lo llama Santo Domingo, justamente porque el Rosario, la devoción del Rosario, y la presencia de los monjes aquí, tiene como circunstancia los esclavos negros”.

En efecto, “los esclavos negros que no se llevaban a América se quedaban aquí en la ciudad. Venían de Angola y de Mozambique, que era una parte de África evangelizada por los frailes dominicos. Y ellos fueron los que pusieron la cofradía [de la Virgen] que era un amparo, una especie de seguro particular, para que todos ellos pudieran tener medicinas, médico, una pequeña pensión al final… Y la colocaron abajo el amparo de la Virgen del Rosario”.

Pidieron un fraile, que vino desde Sanlúcar, el padre Luis Castenda, hacia 1620-1622, que vino con ellos de capellán, explica el P. Pascual, y empezaron entonces la pequeña capilla de la Virgen.

“Total, que entre la presencia de los negros, y del Rosario en Cádiz, y la victoria de Lepanto, fue cuando la Virgen logró el patrocinio sobre la ciudad de Cádiz, y ser Patrona de la ciudad. Y en el mismo santuario están las dos imágenes, la de la Virgen del Rosario, de tamaño natural, y la Galeona”.

Preguntamos en primer lugar a Fray Pascual por fechas históricas, y su llegada a Cádiz.

¿Desde cuándo es Patrona de Cádiz la Virgen del Rosario?

― La Virgen del Rosario es Patrona de Cádiz desde hace 150 años. El nombramiento pontificio de la Virgen es de hace 152 o 153 años, y lo celebramos. Pero hay constancia de que hace más de trescientos años ya el pueblo, y el ayuntamiento, la consideraban Patrona de Cádiz, aunque el nombramiento sea posterior.

Y usted, ¿cuándos años lleva ahí, en el convento de santo Domingo?

― Yo vine en 1988, y desde entonces hasta ahora, 2022, estoy aquí en el convento, y conventual sigo siendo. La vida se pasa rápido.

¿Y es prior desde entonces? ¿Rector?

― Cuando teníamos comunidad y estábamos un grupo más numeroso de dominicos, iba haciendo los servicios que me encargaba la comunidad. Entre ellos, el servicio del prior un par de veces. Y luego, cuando comenzó la obra de adaptación de la casa, porque queríamos hacer enfermería provincial, y luego no pudo ser y hubo que dejar una parte para hospedería.

Todo ese tiempo he estado aquí solo, y he sido el responsable principal del santuario de la Virgen y de aquellas cosas que han sido del cuidado del convento. Y ahora mismo, terminada ya la obra de la casa, sigo siendo el responsable del santuario, el encargado. Bueno, rector, sí, que es el oficio y la ocupación principal de la casa ahora. Y como es un fraile solo, no hay priorato.

Una última pregunta relativa a usted, y pasamos a hablar de la Virgen. ¿Cuándo entró en los dominicos y se ordenó sacerdote, Fray Pascual?

― Yo me vine a la Orden el año 1978. Y luego me ordenó sacerdote el cardenal Amigo Vallejo, que en paz descanse, el año 1984. Así que entré en la Orden de Predicadores, de la Palabra y al servicio de la Palabra, en el año 78, y un año después ya profesé como dominico, que es como el pueblo llano nos llama.

Vamos con la Virgen. La fiesta de la Patrona es en octubre, pero como todas las fiestas de la Virgen son bonitas, lo hacemos ahora.

― Claro.

 ¿Cómo ve la devoción a Nuestra Señora en Cádiz? ¿Van por allí los gaditanos a rezar a su Patrona?

― Mira, pasa con la Patrona exactamente igual que con las madres a todos los españoles. A lo mejor no somos muy efusivos, ni tampoco estamos todo el día diciendo te quiero, ni le damos besos todo el día, pero sin embargo en el corazón de cada uno de nosotros, la persona de tu madre ocupa más de la mitad del corazón. Pues eso ocurre con la Virgen del Rosario.

Este santuario de aquí, de Cádiz, no es un santuario como puedan ser los otros santuarios grandes… Sin embargo, en todos los gaditanos está muy asentado en el corazón y en la conciencia aquello del patrocinio de la Virgen y el cariño a la Virgen del Rosario, efectivamente, como su Madre y de su familia. Eso es cierto.

Esta es una ciudad en la que hay muchas iglesias y muchas imágenes, y a lo largo del año hay muchas circunstancias religiosas para celebrar. Pero sin embargo, en el interior de cada corazón, ellos tienen colocado su altar, y no dejan a la Virgen nunca.

Tienes ustedes una cofradía, ¿verdad?

― Sí. La archicofradía del Santísimo Rosario. Es de toda la Orden y es universal. Es el grupo de fieles. Aquí son unos trescientos o trescientos cincuenta. Es un grupo de fieles que tiene como compromiso, siquiera una vez a la semana, rezar una parte del Rosario, y luego participar de la vida del santuario, lo que es el culto de la Virgen, en colaboración con los frailes. Y ellos no dejan de ser parte de la familia dominicana, y parte de la Orden en ese sentido.

Aquí durante años se habilitó una zona del convento como estudio de emisora, y todos los días se retransmitía el rezo del Rosario desde el convento. Cuando se perdió esa retransmisión, hay que recordar que por parte de la Conferencia Episcopal Española, e incluso la Orden, se quiso comprar el espacio necesario y suficiente para retransmitir cada día el rezo del Rosario por las emisoras que fueran necesarias. Pero aquello no llegó a término.

Y ahora se está poniendo otra vez de relieve el valor que tienen los medios de difusión que tenéis. Fíjate con la cadena de televisión, con Radio María, y con aquellos elementos que se han puesto también en funcionamiento en algunas diócesis, el éxito que están teniendo. Porque muchas personas, no solamente los mayores y los enfermos, mientras están haciendo sus cosas en casa, pueden al mismo tiempo estar rezando y participar así de la oración de la Iglesia.

Háblenos de la Patrona de la ciudad, y de la Galeona. Los que no conocemos bien la historia, las podemos confundir.

― Son dos imágenes distintas. Una es la Patrona de Cádiz, la imagen de la Patrona, de tamaño natural, y está en su altar, en su santuario siempre. Por cierto, aquí nació, en el convento, la devoción a la imagen primera, la de la Virgen del Carmen, y nació aquí porque nosotros los dominicos llegamos a Cádiz antes que los carmelitas descalzos, y cuando ellos vinieron, llevamos a la Virgen allí a su templo.

Bueno, pues aquí en Cádiz, todos los años había tres expediciones militares que tenían que preservar a la Marina mercante en medio de la mar, justamente por la piratería de ingleses, portugueses y los que se dedicaban a robar en el mar. A aquella flota armada, que preservaba a la Marina mercante, se les llamaba galeones. Y uno de los capitanes de la flota que iba todos los años desde Cádiz a Cartagena de Indias, en Colombia, tuvo la idea: ‘Hombre, por qué no embarcamos la imagen que tenemos en nuestra capilla’.

Ellos tenían aquí en el convento la capilla de tierra firme, para enterrar a los almirantes y a los más importantes que morían. ¿Por qué no nos llevamos la imagen que tenemos en nuestra capilla? Mientas estamos en la mar, va y viene con nosotros. Y luego en el tiempo del descanso, aquí en Cádiz, está en el convento’.

Y así estuvo la Virgen Santísima embarcada anualmente más de 150 años en aquella flota. Es la segunda imagen de la Virgen del Rosario, una talla de 70 a 75 centímetros. Cuando desapareció el tránsito comercial, y el comercio se comenzó a hacer por otros medios, aviones, etc., la imagen quedó aquí en el convento.

Pero después embarcaron a la Galeona y comenzó a dar la vuelta al mundo…

― Sí. Fue cuando llegó lo del buque escuela Juan Sebastián Elcano, que es el buque de la Armada española, donde los marinos de guerra hacen sus últimos cursos. Los hombres de Armada, con el alcalde y el prior de entonces, idearon aquello de que cuando el Elcano dé la vuelta al mundo, por qué no embarcamos la Galeona. Se viene con nosotros y la hacemos presente en el mundo entero recordando la presencia de la Virgen del Rosario entre los hombres del mar desde el tiempo de Lepanto, desde la victoria naval de Lepanto. Y así se hizo.

Y ahora, últimamente, ha dado la vuelta al mundo seis veces. Y todos los años, acudimos con Ella, hacemos una pequeña procesión, marinos y nosotros, hasta la despedida de Elcano, que sigue siendo en el muelle de Cádiz.

La imagen de la Virgen del Rosario, Patrona, de tamaño natural, la que está en el santuario, revestida, ésa no se ha embarcado. Se ha embarcado en alguna ocasión, de modo esporádico, cuando la hemos llevado en alguna visita a las parroquias o en algún acto marino en el muelle, pero muy esporádicamente. La que se embarca siempre es la segunda imagen de la Virgen del Rosario, que también tenemos aquí en el convento.

Cadiz Virgen

Fuera de micrófono, una última cuestión, que al final recogemos también. El Papa viste de blanco en razón de los dominicos, dice la historia. Y Fray Pascual lo comenta.

― Es así. El Papa vestía como un cardenal hasta que fue Papa Pío V, san Pío V. Tenía mucho cariño a su hábito dominico, y le eligieron Pontífice, y fue el que dijo, pues nada, muy bien. Pero no me voy a cambiar ahora el modo habitual de vestir, mi hábito, para llevar adelante la tarea que me encomendáis.

Y si se mira nuestro hábito, el hábito del Papa es el mismo, lo que pasa es que le han añadido el fajín en el que lleva su escudo, y luego a la capucha le han quitado el pico por detrás, que es la señal de los mendicantes. Los frailes que tenemos capucha, y termina la capucha en un pico, es porque vivimos del trabajo en medio de los demás. A el Papa, como el trabajo suyo es otra manera, la capucha la han puesto redondeada, quitándola el pico de la mendicancia, pero es exactamente el mismo hábito. Y el Papa sigue siendo el que viste de blanco en la Iglesia.

Fray Pascual concluye diciendo, por iniciativa suya y sin pregunta de por medio: “Ahora en este tiempo, en esta Europa occidental, este modo de vida que nosotros estamos llevando, tiene muchas lagunas y muchas dificultades. Creo que necesita ya una vuelta. Pasó en tiempos de los romanos, y también entonces estaban tan seguros: el imperio Romano cómo va a caer. Pues cayó. Las mismas dificultades que están teniendo las familias y el orden social, y la manera que vivir que hemos tenido, está afectando a las órdenes religiosas y a la Iglesia. Porque somos parte de todos, y en el mundo estamos con vosotros”.

Hoy, y esto es nuestro, acudimos a la Virgen, la del Carmen, la del Rosario, y las advocaciones que desee cada uno. ¡Quién no tiene una Carmen en su familia, cercana o lejana, y una Rosario cerca!

El autorFrancisco Otamendi
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